El CGAI exhibe la filmación más antigua conocida del club coruñés, que data del año 1932
21 oct 2016 . Actualizado a las 13:09 h.Rodrigo bajo los palos. Solla y Sarasquete en la defensa. Una medular formada por Frois, Esparza y Fariña. Y una poblada línea de ataque en la que se sitúan Bebel, Triana, León, Chacho y Diz. En el banquillo, el técnico Félix Gila. Así formó el Deportivo frente al Eiriña el 18 de septiembre de 1932. Era el primer partido del campeonato gallego de la temporada 1932-33 y los hermanos Barreiro aprovecharon el acontecimiento para incluirlo en su Noticiario Folk [una especie de Nodo gallego, anterior a este, proautonomista y de tendencia republicana].
Con el paso del tiempo, los fotogramas de aquel duelo frente al Eiriña pontevedrés (4-1, con dos goles de Paco León y uno de Chacho y Triana) se ha convertido en las imágenes filmadas más antiguas del centenario club blanquiazul que se conservan en la actualidad.
Estas imágenes, junto con otras nueve películas, han sido recopiladas por Centro Galego de Artes da Imaxe (CGAI) y documentadas por el periodista Rubén Ventureira para confeccionar un vídeo de unos 20 minutos de duración con partidos del Deportivo de entre los años 1932 y 1973. Este sirvió de apertura del ciclo «De portería a portería: fútbol y cine desde Galicia y A Coruña», incluido en el Congreso Internacional «O home que quixo crear», dedicado a Wenceslao Fernández Flórez.
Estas primeras imágenes tienen valor por ser las más antiguas que se conservan y por la relevancia de algunos de los deportivistas. En aquel Dépor que venció al Eiriña ante la mirada del presidente del Gobierno, Manuel Azaña, la portería era defendida por el mítico Don Rodrigo y el hombre gol era Chacho, dos de las figuras más representativas del fútbol coruñés.
El fusilamiento de Bebel
Pero otro nombre destacaba, más que por su fútbol, por su historia en aquella alineación. Se trata de Bebel, el debutante del partido. Su primer duelo como blanquiazul fue motivado por la ausencia a última hora de Torres, que había sido anunciado incluso el día anterior en la alineación. Bebel fue fusilado cuatro años después junto a su hermano (eran conocidos como los hermanos de la lejía). En el momento de la ejecución, cuenta Eduardo Galeano en su libro Espejos. Una historia universal (siglo XXI), que el que fuera futbolista blanquiazul se dirigió al pelotón de fusilamiento diciendo: «Un momento». Según Galeano, los soldados, que eran deportivistas, aguardaron mientras el jugador se bajaba la bragueta y orinaba mirando hacia sus verdugos. Al rematar, se volvió a dirigir a ellos diciendo: «Ahora sí».
La de Bebel es una de las pequeñas historias que esconden las imágenes más antiguas que se conservan en la actualidad de la historia del centenario club blanquiazul.