Tan inocente como duro de pelar

TORRE DE MARATHÓN

El Deportivo vuelve a demostrar su solidez defensiva, pero sigue falto de ideas y negado de cara al gol

20 sep 2016 . Actualizado a las 09:04 h.

A Pellegrino hay que reconocerle que fue un señor. En su casa trató al Dépor como a todo un Barça en el Camp Nou. Salió con el equipo bastante replegado, tres centrales, y un ancla en punta para retener cuanto balón lloviera, esperando incursiones desde segunda línea. Dado que los coruñeses no se permiten las alegrías de los culés, el resultado fue una partida de ajedrez en la que apenas se transitaron las áreas y la medular se convirtió en campo minado que era mejor salvar cuanto antes para no pagar caro cualquier error. El pacto de no agresión tuvo el resultado previsto, pese a ocasionales amagos de rebeldía con alguna amenaza de gol difícil de justificar. 

Sin concesiones atrás

Arribas, una garantía. Faltaba Sidnei, una de las piezas fundamentales en el conjunto coruñés, y Garitano no necesitó romperse la cabeza para encontrarle reemplazo. La llegada de Albentosa al Deportivo ha tenido un efecto dominó de satisfactorios resultados: el banquillo ha disparado su nivel. Al menos, en recursos para la zaga, donde Arribas consiguió ayer que no se echara de menos a nadie en labores defensivas. Formó una sólida pareja con su socio alicantino y no se perdió en concesiones a un Alavés que ni siquiera llegó a probar a Lux. Es a la hora de generar juego cuando el madrileño sufre, sobre todo en comparación con Sidnei, pero si no se le exige involucrarse en la creación ni alejarse de su área, hay pocos futbolistas capaces de buscarle las cosquillas. Con las bandas razonablemente bien tapadas por Juanfran, Luisinho, y las frecuentes ayudas, los centrales ejercieron de eficaz tapón para el embudo. 

Bloqueo creativo

Mosquera, poco activo. Con Llorente y Manu García patrullando el círculo central y Edgar e Ibai echando una mano en la presión, al Deportivo le costó encontrar a su cerebro hasta volver del descanso. Mosquera pasó desapercibido y a Borges le faltaron objetivos hacia los que filtrar pases que rompieran líneas. Los visitantes movieron el cuero por zona templada y aunque tuvieron casi tanta posesión como los de casa (47%), apenas merodearon al toque los alrededores de Pacheco.