El enigma Juan Domínguez

Tras una temporada marcada por el ostracismo, Juan Domínguez y el Deportivo deben tomar una decisión sobre el futuro del canterano, en un momento clave de su carrera


Ha sido uno de los nombres de la temporada, uno de los casos más singulares y claros en el Deportivo: el ostracismo ha marcado la temporada de Juan Domínguez en el club herculino. El canterano, renovado la pasada temporada hasta junio del 2018, ha vivido un auténtico calvario este curso, en el que no ha contado con minutos para Víctor Sánchez del Amo. Su bagaje una vez cerrada la temporada se mide en nueve partidos jugados, cinco en Liga y cuatro en Copa, y solo dos comenzando como titular.

Durante esta temporada la amarga rutina de Juan Domínguez consistía en verse fuera de la lista de convocados semana sí y semana también. Borges, Mosquera y Álex Bergantiños partieron siempre por delante en las preferencias de Víctor, incluso jugadores no específicos en el mediocentro como Fajr y Cani eran elegidos por delante de él para momentos puntuales de partidos.

Una vez concluida esta temporada llega la hora de las preguntas. ¿Qué le ha pasado a Juan Domínguez? ¿Cuál es la razón de su ostracismo esta temporada? Desde su irrupción en el equipo hace ya más de cinco temporadas -en la 2009-2010 con Lotina en el banquillo-, la trayectoria de Juan Domínguez en el Deportivo ha estado marcada por los altibajos. El naronés ha enlazado temporadas enormemente productivas en lo individual, con otras decepcionantes en las que nunca acabó de confirmar la gran progresión que siempre apuntó.

Vaivén de técnicos y posiciones

En estas cinco temporadas Juan Domínguez ha coincidido con una de las etapas más inestables de la historia del club. Inestable en lo económico y en lo deportivo, donde el banquillo herculino ha sufrido constantes virajes en los últimos tiempos, en los que la estabilidad se convirtió en quimera. De Caparrós a Victor Sánchez, siete técnicos han tenido a Juan Domínguez bajo sus órdenes desde su irrupción en la primera plantilla.

Tras realizar dos pretemporadas con Joaquín Caparrós con 17 y 18 años, finalmente el canterano debuta con apenas 19 años de la mano de Miguel Ángel Lotina. En una primera temporada en la que acaba participando en 13 partidos, Juan Domínguez comienza a mostrar su talento, lo hace ocupando la mediapunta, donde le sitúa el técnico de Meñaka en sus inicios.

En su segundo curso llega el primer descenso del Dépor. Juan Domínguez juega veinte partidos pero Lotina no acaba encontrándole una posición concreta, desde mediocentro hasta mediapunta, pasando por carrilero izquierdo. El naronés no brilla y el Deportivo acaba la temporada con un doloroso descenso a Segunda tras dos décadas en la élite. Un pasó atrás como club que acaba suponiendo un enorme paso adelante para Juan Domínguez en lo individual. El canterano juega en Segunda División, con Oltra, una de las mejores campañas de su carrera, es indiscutible con Álex Bergantiños en la medular, disputa 35 partidos y anota cuatro goles, convirtiendo en una pieza muy importante del ascenso a Primera.

La vuelta a la élite trae consigo un nuevo año de convulsión a orillas de Riazor. Juan Domínguez empieza jugando junto al colombiano Abel Aguilar, pero el equipo no transmite buenas sensaciones y en diciembre Oltra es destituido cuando el equipo es colista. Llega Domingos Paciencia y el canterano ve desvanecerse su protagonismo. En una medida de urgencia, Fernando Vázquez llega para intentar evitar el descenso y recupera a Juan Domínguez para el tramo final de temporada. El naronés acaba jugando 24 partidos, dejando muestras de su calidad pero sin consolidarse en el once. El Dépor vuelve al infierno de Segunda.

Y en ese descenso Juan Domínguez vuelve a ser indiscutible en la categoría de plata. Con Fernando Vázquez al mando, el canterano disputa casi 3.500 minutos en 39 partidos y se convierte en el eje de un nuevo Dépor que acaba ascendiendo en una temporada durísima. Juan Domínguez vuelve a reflotar su figura y junto a Álex Bergantiños refuerzan su posición deportiva siendo esenciales en el centro del campo. Prueba de su enorme temporada, el naronés es nombrado por LaLiga como mejor centrocampista de Segunda.

Pero Fernando Vázquez es destituido de manera sorprendente en pleno verano de 2014 y llega Víctor Fernández. En el que debería ser su año de confirmación en Primera, Juan Domínguez empieza dicha temporada con un vaivén de posiciones en lo que podría ser una perfecta metáfora de su trayectoria en el primer equipo. Juega como titular en las tres primeras jornadas pero ocupando tres posiciones distintas.

Comienza la temporada con Víctor Fernández situándole en el mediocentro en Granada junto a Álex Bergantiños. El Dépor cae 2-1. La jornada siguiente, ante el Rayo Vallecano en Riazor, el conjunto herculino forma con un 4-3-3 y Juan Domínguez, en una inédita posición para él, ocupa el puesto de pivote, por delante de la defensa. Resultado final, 2-2. En la tercera jornada, el Dépor visita Ipurua y Juan Domínguez ocupa la posición de mediapunta y es el autor del gol de la victoria herculina. No vuelve a jugar de titular hasta la jornada 10.

Durante el año, sus titularidades son esporádicas, aunque siempre en la posición de doble pivote. Acabaría el año con veinte partidos y de nuevo esa sensación de no consolidarse cuando su reloj biológico futbolístico apuntaba ya a esa reafirmación. Así hasta esta temporada.

Momento clave de su carrera

Tras su poca participación este curso futbolístico parece haber llegado el momento de inflexión. Con 26 años y muchos años de fútbol todavía por delante, Juan Domínguez y el Deportivo están ante la tesitura de desatascar la actual situación del canterano; ¿Debe Juan Domínguez buscar una salida? ¿Debe el Deportivo apostar por su continuidad la temporada que viene? ¿Una cesión para tener minutos y volver sería la mejor opción?

Juan Domínguez tiene lo más difícil de encontrar en el fútbol; talento, mucho talento. Nunca fue esa la duda ni el problema. El canterano es un pelotero de verdad, sobrado de calidad pero bien sea por falta de carácter, carisma o regularidad de momento no ha conseguido convertirse en imprescindible en Primera, este año incluso ni siquiera ha formado parte de la rotación de la plantilla.

Incluso el aficionado observa como una pequeña decepción el hecho de ver marchitarse la ilusión y las ganas de un canterano que apuntaba a ser una pieza importante. Aún le sobran años de fútbol para acabar de consolidar el gran caudal de fútbol que posee pero resulta imprescindible que él y el Dépor acierten ahora, sea cual sea su decisión, en un momento clave de su carrera.

Una leyenda del deportivismo, Juan Carlos Valerón amigo y excompañero de Juan Domínguez ponía voz al sentir de muchos deportivistas en torno a la figura del canterano: «Nunca tuve dudas, siempre he creído en él y no duden que sus mejores años todavía están por llegar». Palabra del Flaco.

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