Un inexplicable ejercicio de impotencia

José M. Fernández PUNTO Y COMA

TORRE DE MARATHÓN

Un desplome inédito. A falta de argumentos que expliquen una debacle semejante, sería bien recibida alguna solución para un equipo que si no desciende se lo deberá a los demás, y a una primera vuelta que queda tan lejos que es difícil recordar -y mucho menos imaginar- que sumó 27 puntos. Caer derrotado por el infortunio es disculpable, perder frente a un rival apocado, tímido y casi entregado a su suerte resulta imperdonable. Precisamente en la cita en la que el Dépor debería haber jugado con el pánico ajeno acabó atenazado por sí mismo y por sus propios errores, enredado en una mal digerida clase de gestión de grupos y en un discurso tan carente de alma como sobrado de tópicos. El Getafe se adelantó en la primera contra bien construida que tuvo, pero el conjunto coruñés, con 50 minutos por delante, no fue capaz de presentar más argumentos que la habilidad de Cartabia. El resto, un preocupante ejercicio de impotencia. En el campo y en la banda, algo bastante más habitual, .