En un derbi siempre hay mucho en juego

Pedro Riesco EN BLANQUIAZUL

TORRE DE MARATHÓN

Aunque el Dépor está prácticamente salvado y, a nivel de clasificación, poco se juega, en un derbi siempre hay mucho en juego. Y no por poder complicar algo al Celta su sueño de disputar la próxima edición de la Liga Europa, sino por la rivalidad en sí.

Veo al equipo de Víctor muy fiable. Cierto que los resultados hasta la victoria frente al Levante no eran buenos y que surgieron dudas, pero yo nunca vi peligrar la permanencia y sabía que el triunfo llegaría en cualquier momento. Aunque en los últimos compromisos se veía que había perdido un poco la idea y que ya no caían solo por mala suerte ni algún desacierto arbitral, entiendo que eso fue pasajero, que el triunfo frente al Levante le ha de devolver la confianza, y que en lo que queda de temporada puede recuperar la imagen ofrecida desde el inicio.

Creo que en ese bache tuvo mucho que ver la dependencia que tiene de un futbolista como Lucas Pérez. Lógicamente, es muy difícil que un delantero mantenga la racha todo el año. Y cuando solo hay uno que mete los goles, es más difícil mantener el nivel. Vemos cómo en los grandes hay bajones de algunos jugadores, a los que les cuesta mantener el nivel toda la temporada, para más en un equipo como el Dépor, con el segundo tope salarial más bajo de la Liga.

Pero se ha reencontrado con la victoria y qué mejor campo que Balaídos para volver a mostrar las sensaciones vividas. Este Dépor es un equipo con una seña de identidad bastante marcada. La calma mostrada por el conjunto blanquiazul, tanto desde el banquillo, como desde el consejo de administración, durante esas semanas en las que los resultados no fueron propicios, también es de destacar.

Y así llega el Dépor a Balaídos para enfrentarse a un Celta que está siendo, sin duda, el equipo revelación, con un entrenador que está demostrando que sabe a qué juega y lo que quiere y le está dando resultado. Si uno mira las trayectorias, el partido sería de claro color celeste, pero, por mucho que se analicen este tipo de duelos, no dejan de ser derbis y ya se sabe que «imprevisible» es la palabra que más se ajusta.