Ha ampliado distancias con los equipos de la parte baja, que afrontan un duro final
08 mar 2016 . Actualizado a las 15:31 h.Hace cinco años, Lotina cargaba contra el árbitro de Cornellá. Hace tres, Fernando Vázquez era manteado al son del «sí se puede», que hacía nido en Riazor arropado por una victoria en el derbi. A estas alturas del curso pasado, Víctor Fernández se agarraba a la leve mejoría del enfermo tras un triste empate en casa frente al Espanyol. A Sánchez, su tocayo, le dio el sábado por maldecir a los detalles después de un suicidio a medias ejecutado a balón parado. Maneras de vivir cuando el calendario aprieta y aún queda lejos la orilla.
Al Víctor de hoy la tabla le permite al menos asomar el pecho: disfruta de muchos cuerpos de ventaja sobre sus adversarios. Una situación envidiable para siete equipos que comparten liga y para las tres últimas versiones del Dépor de Primera. Puesto 13, a tres puntos del octavo y siete por delante de las plazas de descenso. Dejando a un lado racha y sensaciones, el conjunto blanquiazul tiene muy cerca ese objetivo único fijado a principios de campaña: la permanencia cuanto antes.
A diez jornadas de meta, la clasificación señala a ocho rivales a batir; cinco de ellos, en situación especialmente delicada: metidos en el pozo o con la línea roja a tiro de un solo encuentro. El Levante, el que peor lo tiene, está a dos victorias del cuarto por la cola, pero le queda el consuelo de tener que buscarlas ante numerosos competidores directos por eludir la quema. Athletic y Atlético son los únicos que se medirán al grupo de Rubí con la vista puesta en Europa. Serán los dos últimos visitantes del Ciudad de Valencia, antes de que los granotas despidan el curso en Vallecas.
El Sporting vive tres puntos por encima del colista, pero el calendario le aboca a una pequeña gesta para salvarse. La mitad de sus rivales en las próximas diez jornadas figuran hoy entre los siete primeros de la tabla. Además, cerrará la temporada visitando el complicado Madrigal.
Para el Granada, el mejor posicionado de los que ocupan el pozo, el alivio podría ser inmediato, porque sus dos próximos duelos serán en casa y frente a oponentes de su liga. El Espanyol y el Rayo visitarán Los Cármenes, donde el conjunto andaluz disputará otros cuatro partidos. Tres contra equipos que comparten el objetivo de la permanencia y el Barça como colofón.
Los dos conjuntos de Madrid metidos en problemas se cruzarán a la vuelta del parón de selecciones y tampoco pueden presumir de calendario favorable. Tres huesos y un desenlace a domicilio para los de Escribá y cuatro oponentes de la zona noble para los de Jémez, que al menos acabarán en casa (ante el Levante).
Los granotas serán precisamente el rival a batir en Riazor antes de que la campaña se tome un respiro a finales de este mes. Al estadio coruñés acudirán luego Las Palmas y el Getafe (además del Barça y el Real Madrid). La tranquilidad definitiva se busca en casa.