Dos de los jugadores de la Liga con más peso en el juego de sus respectivos equipos se miden el domingo
22 ene 2016 . Actualizado a las 13:37 h.A Lucas Pérez (A Coruña, 1988) triunfar en el Deportivo de La Coruña, el club de su ciudad, le costó un exilio que incluyó un viaje desde el barrio de Monelos hasta Madrid, Ucrania y Grecia. Desde la distancia, llamaba a casa con goles de película. Disparos imposibles desde fuera del área con esa pierna izquierda repleta de talento e intuición. Lucas golpeaba a la pelota, como lo hace ahora, con el corazón. En esas embestidas, consumía su morriña. Cuando las noticias de sus hazañas hacían el camino de vuelta y atracaban cerca de Riazor, aún había quien ponía en duda la valía de sus registros. Son en una liga menor, decían. Y, de pronto, aquello hilaba con una frase a la que recurría Arsenio cuando le preguntaban por el mérito de haber conseguido el éxito en el equipo de su vida: el Dépor. «Hombre, ya se sabe que a uno siempre le cuesta ser profeta en tu tierra».
La historia de Paco Alcácer (Torrente, Valencia, 1993), cuya presencia en Riazor no está garantizada después de que ayer se lesionase en los últimos minutos del partido de Copa ante Las Palmas- también es la de un luchador. Después de salir de su pueblo, a apenas diez kilómetros de Valencia, y asentarse en las categorías inferiores de la entidad de Mestalla, se marchó cedido al Getafe en agosto del 2012. Entonces Unai Emery ya lo había hecho debutar con el primer equipo cuando apenas contaba con 17 años en la Copa del Rey. En Getafe apenas gozó de oportunidades para lucir su olfato, su singular precisión para el remate y para buscar el balón al espacio a la espalda de la defensa.
Un año más tarde retornó a orillas del Turia y a media temporada despegó. Cuando los recambios de Soldado no funcionaban, Djukic se decantó por echar mano de una pieza con ADN local. Y Alcácer no desaprovechó la ocasión.
Ahora, con el contador a cero, con esa vuelta al origen y el calor de la grada a favor, Lucas y Alcácer se han transformado en dos de los hombres con más peso específico de la Liga, son dos de los que más intervienen en el total de goles de su equipo. El siete del Dépor, que llegó a igualar el récord de jornadas consecutivas marcando que con siete había fijado Bebeto, ha participado en 15 -12 goles y tres asistencias- de los 27 tantos del conjunto de Víctor Sánchez del Amo. Es decir, ha sido un pilar fundamental en más de la mitad de los goles que ha hecho el equipo blanquiazul. «Cuando al Barcelona le falta Messi, o al Madrid Cristiano, o al Villarreal Bakambu o Soldado, o al Sevilla Gameiro o Llorente, se nota», aseguraba ayer Fernando Navarro valorando la relevancia de su compañero. En este sentido, ocupa la segunda posición del ránking -empatado con Aduriz-, superado únicamente por Rubén Castro, quien fue protagonista en 10 -ocho tantos y dos asistencias- de los 13 goles del Betis. Su índice de influencia se estira hasta el 76%.
Por su parte, Alcácer se encuentra un peldaño por debajo de Lucas. En la cuarta posición. Tras Charles y empatado con Agirretxe, con una participación del 52% en la finalización del Valencia. Lleva nueve goles y cuatro asistencias. Ha formado parte del engranaje de 13 de los 25 goles del equipo que ahora dirige Gary Neville.
Cifras más allá de las estrellas
Las espectacularidad de sus registros la explica que ninguna de las grandes estrellas de la Liga logra estos guarismos que se refieren a la influencia con respecto al equipo. Neymar es el que más se acerca con un 50% (participó en 25 de 50 goles), y le siguen Luis Suárez (48%), Cristiano Ronaldo (40%), Bale (36%) y Benzema (30%. A Messi (28%) le ha penalizado la lesión que lo alejó del césped durante varias semanas.
Neville le pone el brazalete de capitán a Alcácer
El entrenador del Valencia decidió ayer ante Las Palmas otorgar el brazalete de capitán a Paco Alcácer en lugar de Dani Parejo. El británico señaló que había alcanzado una decisión conjunta con Parejo. «No hay ningún problema con él y prueba de ello es que hoy [por ayer] ha sido el mejor, pero pensamos que era mejor que llevara el brazalete Paco. Lo explicaré todo con detenimiento en la rueda de prensa previa al partido ante el Dépor», agregó.