El despliegue que protagonizó contra el Athletic y su presencia entre los mejores pasadores y recuperadores de la Liga realzan su condición indiscutible en los planteamientos del Deportivo
21 oct 2015 . Actualizado a las 15:47 h.En este Dépor de protagonismo coral, sacrificado y austero en las formas, pero al que avala uno de sus mejores arranques ligueros de los diez últimos años, hay futbolistas con luz propia. Son los casos del cerrojo Sidnei y del goleador Lucas, pero también el de Mosquera, arquitecto de un bloque competitivo y tenaz, mientras dispara la ilusión de Riazor. Al centrocampista coruñés de 27 años, reincorporado este mismo verano después de quince años fuera, le ha sentado como un guante la camiseta blanquiazul. Tanto, que no es que parezca que siempre la ha vestido, sino más bien que la versión que ahora A Coruña disfruta responde a una evolución espectacular del jugador y de la que solo en su última temporada reciente con el Elche se podían apreciar algunos indicios.
Su partido más redondo llegó el pasado domingo. Las estadísticas de Opta y la sensación que dejó de omnipresencia sobre el césped coinciden en que supo guiar al Dépor en el mar de imprecisiones y cortes constantes de ritmo en que se convirtió el partido contra el Athletic. Mosquera no solo se revela espléndido en el rendimiento físico, sino también decisivo con el balón en los pies. A caballo de su despliegue brota un fútbol que todos sus compañeros destacan y el público agradece. Así, al tiempo que figura entre los jugadores que más pases dan de la Liga, también destaca como uno de los que más balones recupera o el segundo que más quites (entradas a un adversario con robo) intenta. Como armador de juego, y con otro gallego, el rayista Trashorras, como referencia de la Liga en las últimas temporadas, es el mejor deportivista. En esta particular clasificación marcha por detrás de los madridistas Marcelo, Kroos y Modric, los célticos Augusto, Cabral y Wass, los barcelonistas Mascherano, Rakitic y Busquets, los atléticos Tiago y Gabi, así como el valencianista Javi Fuego.
En cuanto al afán defensivo, el coruñés, un superdotado táctico, se afana por barrer todo el frente de la defensa deportivista para destacarse como el tercer jugador del campeonato que más balones recupera (por detrás de Dani García y Trashorras), mientras solo Miguel Lopes hace más quites que él. Entre el Mosquera más técnico y el más físico emerge ahora el mediocentro total.