El lateral madrileño reconoce que hay plantilla y talento suficiente para aspirar a la décima plaza
06 sep 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Laure mira la Liga con optimismo y apuesta por un cambio de rol respecto a la temporada pasada, aunque después de dos empates queda por demostrarlo sobre el césped.
-¿Cuál es su objetivo personal?
-Sacar la mejor versión de Laure. Al final, por una cosa o por otra, en Primera si no las lesiones, era la confianza del entrenador y quiero dar mi mejor versión para orgullo personal. A mí no me llena la consideración pública, sino el orgullo personal de conseguir mi mejor versión.
-Ha llegado mucha competencia para todos, pero usted ha jugado las dos primeras jornadas.
-Sí, yo tampoco soy un jugador muy vistoso, que se me eche de menos cuando no estoy, porque hago un trabajo a lo mejor más silencioso, más de equipo. Y a lo mejor eso me genera más competencia que a otros, pero cuando un entrenador me conoce y ve lo que puedo dar yo siempre pongo lo máximo al servicio del equipo.
-Se ha completado una plantilla de una calidad superior a la anterior, ¿es la hora de exigir más?
-Yo creo que se nos tiene que exigir más. Nosotros mismos con las declaraciones que estamos haciendo nos estamos exigiendo, reconociendo que tenemos mejor plantilla, diciendo que está más compensada, que tenemos que sufrir menos,... Al final eso es exigencia y crear expectativa. Asumimos ese rol y luego lo importante es demostrarlo en el campo.
-¿Pero es una exigencia posible esa décima plaza?
-Yo sí siento que es posible y pensando sinceramente creo que tenemos equipo para esa meta.
-El aspecto negativo de estas dos primeras jornadas sería no haber ganado.
-Claro, todavía no sabemos cómo gana el equipo: cómo te pones por delante en el marcador, cómo manejas esa situación o vas a por el segundo gol o el tercer gol. Al final eso tiene que llegar y tenemos que competir, porque al final lo que importan son las victorias, porque el empate es un bagaje pobre.
-¿En qué ha cambiado su mentalidad como colectivo?
-Creo que la clave ha sido generar una identidad. La temporada pasada veías a un Deportivo que tenía tres o cuatro caras, no sabías qué rendimiento iba a dar en cada partido. Estamos intentando llegar a una cara que digas: «Este es el Deportivo y es cómo queremos jugar y cómo queremos plantear los partidos». Luego, algún día se puede dar mal, pero casi siempre vamos a dar una imagen de competencia y de competitividad muy alta.
-¿Cuánto le falta al Dépor para llegar a ser competitivo?
-Pediría un margen de siete jornadas, algo razonable para que la gente nueva pille los conceptos perfectamente. Los que estamos del año pasado y de la pretemporada cada día sabemos mejor lo que quiere el entrenador, y eso es importante, porque al final ya casi sin querer salen cosas que ya están trabajadas.
-¿Ha cambiado la percepción que tenía del técnico respecto al final de la temporada pasada?
-No, porque él quiso hacer ese trabajo, pero no había tiempo. Había tiempo de dar confianza, de ser valiente y competitivo, pero no de generar ese juego. Había que salvar al equipo y no podíamos pararnos a jugar bonito, sino a ganar puntos.
-En este sentido se han encontrado al mismo Víctor que concluyó la campaña pasada?
-Sí... Ahora nos exige más que antes, porque tenemos más tiempo y él disfruta porque hay más tiempo para trabajar.
«Ojalá pueda ser yo un ejemplo como Manuel Pablo para la gente que viene»
Laure, de 30 años, continuará en el Dépor al menos hasta el 2018 después de renovar su contrato.
-Con el nuevo acuerdo está en disposición de cumplir once años en A Coruña ¿se lo imaginaba cuando llegó?
-Todo el mundo tiene el sueño de quedarse muchos años en su club, porque significa que se estás haciendo bien las cosas y que están contentos contigo. Pero lo cierto es que nunca me llegué a imaginar que podía hacer mi carrera deportiva aquí.
-¿Hasta que llegó aquí qué era el Deportivo para usted?
-Un club superquerido, porque desde la lejanía se veía un equipo humilde, que estaba compitiendo con los grandes, que estaba ganando títulos y le tenía cariño y respeto.
-Pero usted estaba en la cantera del Madrid, no me diga que vibró con el Centenariazo.
-No, jugaba en la cantera, pero a mí de pequeño me gustaba el Atlético de Madrid. Yo disfrutaba jugando, pero no tenía sentimiento contra ningún equipo.
-Ahora lleva el brazalete a menudo, como segundo más veterano por detrás de Manuel Pablo, ¿qué sentirá cuando sea el primero?
-Pues ojalá pueda ser yo también un ejemplo como él para la gente que viene. Que sepan que haciendo las cosas bien, siendo humilde y con trabajo se puede llegar lejos.