Un partido a todo o nada

Pedro José Barreiros Pereira
pedro barreiros A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

GONZALO BARRAL

Al Dépor solo le vale la victoria en San Mamés, donde lo apoyarán más de un millar de seguidores

09 may 2015 . Actualizado a las 21:05 h.

El Dépor se juega la temporada en noventa minutos. Solo si vence, puede seguir abrigando esperanzas de dar esquinazo a un descenso que cada jornada ve más y más cercano. Eso sí, la derrota de anoche del Eibar restaría dramatismo a un empate en San Mamés y le empujaría a sacar la calculadora, siempre y cuando esta tarde el Granada o mañana el Almería tampoco ganasen sus partidos. Y con la obligación impepinable de derrotar al Levante la próxima jornada.

Trece partidos sin conocer el triunfo contemplarán al equipo de camiseta blanquiazul que se enfrente al Athletic: un camino con un puñado de empates esforzados, pero en el que han abundado las derrotas sonrojantes. Hasta el entrenador fue destituido. Se mire por donde se mire, un bagaje paupérrimo y que en muchas otras circunstancias lo hubiera empujado hace ya varias jornadas al abismo. Pero la competición le da la última oportunidad y el equipo coruñés está obligado a vender cara su piel, alcanzar los 36 puntos y asomarse al Camp Nou con la ilusión intacta.

La actitud, aquello de lo que la afición había comenzado a desconfiar, volvió a calzarse las botas contra el Villarreal. El Dépor halló un empate insuficiente, pero pareció retomar un camino que nunca debió haber abandonado. Desde un planteamiento de cuatro laterales, con Lucas y Riera como puntas de lanza, el equipo preparado por Víctor Sánchez aspira a reconquistar en Bilbao el corazón de sus seguidores. Y solo lo logrará desde la victoria.

Apoyo

Hasta allí está previsto que se desplacen más de un millar dispuestos a participar de la resurrección deportivista. La hinchada que nunca se rinde se vuelca una vez más con su equipo mientras sueña con ganar en el nuevo San Mamés, levantado al pie del antiguo, y reconocer de nuevo a estos jugadores como propios. Quiere sentirse orgullosa de ellos.

El Athletic ha cambiado mucho desde que cayó en Riazor en la primera vuelta. Por entonces miraba de reojo las posiciones de peligro, pero se rearmó en torno a su torneo fetiche, la Copa. Mientras echa cuentas para llegar a la final en las mejores condiciones posibles, aborda un objetivo no menor, como sería acabar en la séptima posición liguera y pujar por regresar a Europa también mediante esta vía.

Tras empatar la pasada semana en el estadio Calderón con un equipo repleto de suplentes, recupera principalmente a Aduriz, autor de quince goles, once en casa, uno más de los diez que el Dépor ha marcado en todos sus partidos a domicilio.

Pero esto ya da igual. Su Liga se reduce ahora a noventa minutos a todo o nada.