El Deportivo concede regalos atrás y maquillaje arriba ante el Getafe

Alexandre Centeno Liste
Alexandre Centeno A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

Enrique de la Fuente / Shot for P

Al Dépor no le llegó con dominar tras el descanso para arreglar el pésimo primer tiempo y las numerosas concesiones dadas por su zaga durante ese período

06 abr 2015 . Actualizado a las 13:56 h.

Regalar 45 minutos fuera de casa suele ser sinónimo de derrota. Y si además de entregar un tiempo, el equipo se muestra blando en defensa y concede dos goles, la situación se agrava. Fue lo que le sucedió ayer al Deportivo en Getafe, en un duelo en el que mejoró en la segunda parte, pero no supo aprovechar ese dominio al errar las ocasiones generadas. Fue casi más maquillaje que intención.

Falta de concentración

Los goles llegaron como consecuencia de regalos atrás. En el primer tanto hubo fallos en todas las marcas e incluso Juanfran estorbó a Sidnei cuando este salió a tapar Sarabia antes de que Alexis se quedara solo ante Fabricio. En el segundo, la desidia de Insua al dejarse robar el balón por Diego Castro cuando hizo el amago de dejársela a su portero no tiene perdón. Dos acciones en las que faltó la concentración y que el Deportivo acabó pagando con sendos goles que lo dejan en una situación muy comprometida.

Sin remate

Veinticuatro minutos tardó el Deportivo en chutar. Ya iba perdiendo cuando Luisinho chutó a puerta a los veinticuatro minutos de partido. Fue una prueba de la escasa intensidad y falta de ideas con las que saltó el Deportivo al Coliseum.

Imprecisiones

Decenas de pases fallidos en la primera parte y resbalones durante todo el encuentro. Los primeros minutos, sobre todo, fueron un recital de imprecisiones por parte de ambos conjuntos. Los pases fallidos se sucedieron, principalmente por parte del Deportivo, que no era capaz de enlazar una jugada. A esto se unió que los blanquiazules mostraron una sorprendente inestabilidad en el campo durante todo el encuentro. Hasta diez veces un futbolista blanquiazul dio con su cuerpo en el suelo sin ser obstaculizado por ningún rival.

Prueba fallida

La pareja diestra Laure-Juanfran no funcionó. La gran novedad de la alineación de ayer fue la presencia en la derecha de Laure como lateral y Juanfran de interior. Víctor pretendía dar más solidez a la zona y aprovechar los centros de Juanfran. Ni lo uno, ni lo otro. Laure estuvo en su línea de brega continua y logró tapar los errores que tuvo con recuperaciones. Pero Juanfran no dio una. Intentó centrar de mil formas pero no consiguió crear peligro.

Mensaje

Víctor Fernández hizo dos cambios en el descanso. El mensaje que envió el técnico a sus futbolistas en el descanso fue claro: Hay que ir a por el partido. Y así metió velocidad y desborde por banda, con Cuenca y Cavaleiro. El luso se lesionó a los 20 minutos sin apenas hacer nada.

Imagen

El dominio del segundo tiempo fue notorio pero no abrumador. La segunda parte fue del Deportivo. Sin duda. Pero el dominio blanquiazul pareció más de cubrir el expediente que de intentar el milagro de darle la vuelta al marcador. Y aun así, los coruñeses tuvieron hasta cuatro ocasiones, algunas muy claras para igualar.

Pólvora

A Oriol Riera ya no le llega con su inagotable trabajo. Si algo caracteriza a Oriol Riera es el inagotable trabajo que realiza. Balón aéreo que atisba, balón que baja. Provoca numerosas faltas (a los diez minutos de partido ya había recibido tres) y abre espacios para que los aprovechen sus compañeros. Sin embargo, cuando falla ocasiones como las de ayer, ya no llega con eso. Es el tercer gol cantado que no acierta a meter desde que llegó. Una cifra muy alta en Primera.

La variante

Dos puntas y extremos a pie cambiado. Con la lesión de Cavaleiro, Víctor dio entrada a Toché, variando el esquema táctico. Situó así, por primera vez, a Oriol Riera y a Toché juntos y metió por banda a Cuenca y a Lucas. Pero lo hizo con los extremos a pie cambiado, lo que les dificultó la labor de centrar. Así y todo, Cuenca dio el pase del gol a Toché y Lucas un centro medido que Oriol cabecearía fuera.