Goles para matar las ganas

Xurxo Fernández Fernández
xurxo fernández ORDES / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

PABLO QUINTEIRO

Borja y Cardoso dieron tantos a domicilio al Dépor ante un Órdenes combativo

26 mar 2015 . Actualizado a las 15:12 h.

Goles a domicilio, por fin. Aunque fuera a cuarenta kilómetros escasos de casa. El amistoso frente al Órdenes venía a cuento de engrasar a los menos frecuentes de cara a un dramático desenlace de campeonato y alguno lo aprovechó para estrenar de paso su cuenta en blanquiazul.

Hubo test en la pizarra, sobre la que Víctor pintó defensa de cinco y un centro del campo con ocupante único (Juan Domínguez) y pruebas sobre el césped. Animados por la intrascendencia del duelo, los jugadores del Dépor ensayaron una suerte poco habitual: el disparo lejano.

El más persistente fue el naronés, que lo intentó en tres ocasiones. La más clara, un chut que rechazó el larguero, en la gran ocasión visitante antes del descanso. El resto de lo bueno en los primeros tres cuartos de hora lo pusieron Lucas, Toché y los extremos de casa.

El coruñés estuvo especialmente motivado en su vuelta a un campo en el que hizo de local antes de empezar a vivir en serio del fútbol. El murciano, por su parte, llegó buscando rodaje y hasta quiso lanzar una falta que exigió la palomita del portero.

Juampa y Martín encendieron con sus carreras a la afición, que ya había empezado animada el duelo, a golpe de olé por cada pase de los suyos. Los hombres de banda del conjunto de Tercera desordenaron la poblada zaga blanquiazul y llegaron a pisar el área de Lux para ayudar al argentino a entrar en calor. David Rey fue el único que alcanzó a rematar a puerta, pero su cabezazo no metió en problemas al arquero.

Los cambios arrancaron pronto y se multiplicaron en la caseta, de la que el Dépor regresó con el esquema retocado. El 4-2-3-1 habitual hizo sitio a los tres fabrilistas presentes en la convocatoria más allá de Helder Costa. David se fue casi sin estrenar, porque el Órdenes apenas salió de su campo en la segunda mitad, pero sus compañeros se lucieron frente a un adversario de su categoría. Queijeiro movió al equipo como hace habitualmente con el filial y Cardoso desbordó y vio puerta (también como de costumbre).

El portugués anotó el segundo con un gran disparo desde la frontal que despejó cualquier duda acerca del vencedor. Tres minutos antes, Borja había puesto por delante a los de Víctor en otra de las suertes extrañas para el elenco blanquiazul. El central asturiano impuso su físico en un saque de esquina que acabó en gol a la hora de partido.

A partir del 0-2 solo hubo continuos intentos de Riera por quitarse el mono. Estuvo a punto en una acción en la que regateó al arquero, pero disparó fuera, ya muy escorado. Un chut lejano de Alex Castro, bien repelido por David cerró el último test antes del examen de permanencia.