Objetivo: dar en el blanco

Álex Couto

TORRE DE MARATHÓN

12 feb 2015 . Actualizado a las 16:31 h.

Dos dinámicas distintas, dos corrientes emotivas paralelas se enfrentan en la próxima jornada de liga para contrastar sus fuerzas. Por un lado el Deportivo de La Coruña, con una tendencia al alza por los buenos resultados obtenidos en las últimas jornadas, por otro, el Real Madrid, agitado por la controversia interna y sobre todo por el impacto provocado por el resultado obtenido contra el Atlético de Madrid. Si nos atenemos a lo que dice la fría tabla clasificatoria parecería que la realidad es bien distinta pero lo inmediato tapa la evidencia de una trayectoria que premia la regularidad y esa inmediatez favorece a priori al Deportivo, quien podrá presentarse en el Santiago Bernabéu con expectativas de pelear por algo positivo y sin la premura de una tendencia futbolística cuestionada. Pero para ello deberá aplicarse en sacar partido del momento y sobre todo de la realidad del rival que no es tan convulsa como parece.

La idoneidad o no de una fiesta no va a afectar a la realidad estratégica de un equipo y más si este es el Real Madrid, la consecuencia del alboroto viene dada por la dolorosa situación vivida en el Vicente Calderón más que cualquier otra cosa y el Deportivo puede presentarse como la pieza propiciatoria para reivindicar el único espíritu vinculante que entiende el Real Madrid, la victoria. Por ello, para evitar pagar los platos rotos, el Deportivo deberá incidir en aquellos aspectos que más molestan al equipo blanco, la intensidad y el ritmo alto a lo largo de todo el partido en el continuum del juego, defender y atacar con niveles muy altos de implicación emocional y además incidir en la base sobre la que se asienta la estructura madridista, que no es la famosa BBC, sino el tridente formado por Kroos, Pepe y Ramos. La ausencia de los centrales provoca que dicha estructura varíe y presupone que Kroos pueda tener dificultades en los ajustes defensivos. Si a eso unimos la enorme dificultad mostrada en los movimientos basculatorios de la línea de mediocampistas, algo manifiesto en el último encuentro, podrá tomarse partido empleando el mayor número de efectivos deportivistas en buscar ventajas allí donde el rival más sufre.

No hay dos partidos iguales, seguramente el Real Madrid ajuste con rigor ese espacio potencialmente débil pero, de igual manera, las posibilidades del Deportivo pasan por hacerse fuerte en la zona en la que se crea su propio juego y se destruye el del rival y sobre todo esperar que el insaciable CR7 no busque reivindicar su figura tras los acontecimientos recientes en los que su festejo fue puesto en cuestión.