El reto del Dépor a balón parado

Pedro José Barreiros Pereira
Pedro Barreiros A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

GONZALO BARRAL

Sin goles de estrategia en Liga, el equipo coruñés aspira a exprimir el punto débil del Sevilla

04 oct 2014 . Actualizado a las 09:40 h.

En la carrera hacia la permanencia cada detalle cuenta. A esta máxima Víctor Fernández se aplicó durante el entrenamiento de ayer, cuando empleó prácticamente toda la hora que sus futbolistas permanecieron sobre el césped para ensayar el ataque de diferentes acciones de estrategia. A falta de referentes en ataque, pues contra el Sevilla en el Sánchez Pizjuán (mañana, 12.00 horas, Canal+ Liga y GolT) no se encontrarán ni Cuenca (autor de dos dianas y una asistencia en este arranque de temporada) ni Postiga por culpa de sendas lesiones, el Dépor quizá explore nuevos caminos hacia el gol.

En las seis primeras jornadas no ha marcado a balón parado ninguno de los siete goles que figuran en su casillero. Cinco llegaron en jugada y otros dos de penalti. Para encontrar un gol de esta suerte hay que remontarse a la pretemporada, cuando Juan Domínguez batió la meta de la Ponferradina en el segundo palo tras un saque de esquina por el que habían saltado Lopo y el meta local. Anteriormente, en el partido amistoso de Monforte contra el Racing de Ferrol Fariña había batido a Mackay de falta directa.

Otros cinco equipos de Primera División tampoco han marcado de estrategia en este campeonato. Quizá sean de récord las cifras del Barcelona, autor de 16 de jugada y otro más al contragolpe para catalogar los diecisiete goles que acumula a su favor. Solo los diez del Rayo Vallecano aguantan la comparación, pues de sus diez dianas, nueve llegaron en jugada y una más de penalti.

El Dépor presenta cinco goles de jugada y dos de penalti, que pudieron ser tres si Sergio no hubiese adivinado el disparo de Medunjanin en el derbi. El centrocampista bosnio, futbolista más alto de la plantilla (mide 187 centímetros) hasta el fichaje de Diakité, se revela como el lanzador principal de este tipo de lances. Su facilidad para el disparo y la colocación que da a sus lanzamientos lo señalan como el más dotado de la plantilla. Fariña y Cavaleiro lo acompañan en la confianza del técnico. Es especialmente llamativa la situación del portugués, quien llegó al Dépor como delantero (y así marcó el primer gol de su equipo en la Liga).

La goleada del Calderón

La vía por la que Víctor Fernández insistió en la tarea programada para ayer en Abegondo fue la misma por el que el Atlético de Madrid percutió con éxito en la goleada del pasado fin de semana y que parece haber despertado todos los demonios del Sánchez Pizjuán. El campeón de Liga goleó a los sevillistas con dos de sus cuatro goles a balón parado, una faceta en la que su bloque se destaca como todo un especialista, quizá el mayor del fútbol actual. No puede revelarse casual que ocho de sus once goles ligueros hayan llegado así.

Lo cierto es que hasta que desembarcó en el Calderón el Sevilla tan solo había encajado un gol en Liga y Europa. Se lo había marcado el cordobesista Borja García mediante jugada en el derbi andaluz disputado en El Arcángel. Anteayer el Rijeka croata le endosó dos nuevas dianas, aunque es verdad que ninguna balón parado. El Dépor aspira a hurgar en la brecha abierta.