Fabricio reconoce que los catorce goles encajados en cinco jornadas son demasiados.
-Sí, pero el partido que no encajamos lo ganamos y es con lo que nos tenemos que quedar. Ayer (por el miércoles) vimos que al Villarreal le costó empatar en Éibar, la Real, que es un gran equipo, perdió... Pero nosotros ganamos, así que tenemos que insistir en ese camino. No es fácil somos un equipo creado nuevo, vamos entendiendo mejor lo que pide el míster, veo a los compañeros con más confianza y creo que nos faltan esos pequeños detalles que van marcando los partidos, pequeños despistes o infortunios que hemos tenido y que nos han costado puntos.
-¿Sufre más el portero con una defensa adelantada como la que plantea su entrenador?
-Hay que estar atento a los balones que meten a la espalda de la defensa. ¿Sufrir más o menos? Bueno, cuando tenemos la pelota y estamos adelantados, no sufrimos, pero hay que estar atentos y casi ser un líbero más. Es importante que el portero pueda evitar ocasiones o jugadas de peligro, más que parar. Molina era un experto. Evitaba muchas ocasiones y leía muy bien esas jugadas. También lo hizo Neuer en el Mundial. Creo que Lux ha cortado muchas ocasiones y lo ha venido haciendo muy bien.
-¿Qué sentimiento hay en el vestuario?
-Estamos con mucha fuerza y moral, porque la afición está más unida que nunca con nosotros. Si lo damos todo, ellos van a estar a muerte con nosotros. Después de perder 2-8 que se levante con sus bufandas y aplaudan y animen, que vayan a Vigo y nos sigan arropando y animando es lo más bonito que nos puede pasar. Nuestra afición está de nuestro lado, siempre y cuando nos dejemos todo en el campo, que es lo que venimos haciendo.