Exhaustos en plena maratón

Xurxo Fernández Fernández
xurxo fernández A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

La condición física y las lesiones lastran al Dépor ante dos citas de gran exigencia

18 sep 2014 . Actualizado a las 18:30 h.

«Contra el Madrid nadie está cansado». Haris Medunjanin pronosticaba ayer un inmediato resurgimiento físico de la plantilla del Dépor de cara al sábado. Una revitalización más que necesaria, si se atiende a cómo acabaron la mayoría de los jugadores blanquiazules el duelo con el Eibar y a las importantes bajas que tendrá el equipo frente a los de Ancelotti.

El partido contra los del Bernabéu será el segundo de los tres que el conjunto de Víctor Fernández disputará en ocho días. Frenesí coronado con una cita fundamental: la visita a Balaídos. Entre el encuentro con el Madrid y el derbi habrá poco más de 72 horas de diferencia. Tiempo escaso para recuperar a dos jugadores que ya son baja segura para Riazor. Insua y Lucas están todavía lejos de superar los problemas que les impidieron viajar a Ipurúa. Ayer, el coruñés pasó casi toda la sesión de entrenamiento en el gimnasio, mientras que el de Arzúa se ejercitó al margen, junto a Salomao, Luis Fariña y David Gómez (meta del filial).

El mediapunta argentino es el único que aún mantiene esperanzas (escasas) de estar a punto para la cita con el vigente campeón de la Champions. Compromiso que ilusiona especialmente al jugador cedido por el Benfica. Sin embargo, aún arrastra molestias en su cadera y el míster no piensa forzar su regreso. Si el jugador no está al cien por cien, deberá esperar al duelo de Vigo para reaparecer. Un encuentro al que Lucas Pérez le tiene muchísimas ganas (ya lamentó perderse el amistoso de Pasarón) y para el que su ausencia es también prácticamente segura.

Al grupo de lesionados hay que sumarle los dos descartados, Juan Carlos y Seoane, a los que Víctor Fernández no tiene pensado dar oportunidades.

Así las cosas, para el duelo con el Real Madrid, y salvo sorpresa en forma de canterano, Wilk se atisba como única novedad en la convocatoria, ante el veto que impedirá a José Rodríguez enfrentarse a sus excompañeros. La suplencia del centrocampista alicantino, al que el míster dedica una atención especial en Abegondo, sorprendió en Ipurúa. Él le ha restado importancia a su paso por el banquillo, ha antepuesto el bien común (en forma de victoria), y está previsto que realice entrenamientos individuales complementarios para llegar en el mejor estado posible al derbi y poder regresar al once.

Su ausencia será un importante lastre el sábado en una zona especialmente exigida, tanto en la presión ante la salida del balón rival como en las ayudas a la zaga. Medunjanin subrayaba ayer que la exigencia en el encuentro con los de Ancelotti será aún mayor que en los precedentes: «Si no peleas más que ellos y corres más que ellos, no puedes ganar este partido. Puede que tengas dos o tres ocasiones y tienes que marcar un gol.

Exhaustos en el último tramo

Esa brega constante hizo que muchos acabasen fundidos ante el Eibar. Juan Domínguez se exprimió durante setenta minutos persiguiendo la bola cuando estaba en pies del rival. Juanfran pidió varias veces el cambio, exhausto, antes de ser reemplazado por Canella. Y el míster confesó que Postiga solo estaba para jugar una hora, pero tuvo que aguantar media más porque habían agotado las sustituciones. Los dos últimos, apartados por el Betis y el Valencia, respectivamente, no habían podido hacer una pretemporada en condiciones. Tampoco tuvieron un verano al uso Diakité y Sidney, incorporados hace apenas dos semanas a la disciplina blanquiazul. Cúmulo de circunstancias que pasa factura en plena maratón.