Prima de 12 euros por el ascenso

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

TORRE DE MARATHÓN

No es fácil calcular cuánto dura ese cosquilleo interno que el seguidor tiene impresión de estar sintiendo cuando, pasado el tiempo, surge en una conversación hechos favorables vividos. Lo mismo sucede con los recuerdos amargos, sin necesidad de mencionar el sufrido frente al Rayo Vallecano, en una aciaga tarde de 22 de mayo de 1983, fecha lejana para los jóvenes pero demasiado fresca para los veteranos deportivistas porque el suceso, aquel de Rayo, sigue en el baúl de los malos recuerdos. Pero hoy navega el deportivismo sobre las aguas de un ascenso, no rubricado federativamente, pero sí celebrado tal como era debido y esperado en la cuidad coruñesa.

La primera nota llamativa de aquel lejano ascenso de 1941, se refiere a la ?prima en metálico que recibirá cada jugador del Deportivo -y el doble el entrenador- en caso de conseguir el ascenso a Primera?. ¿Saben ustedes a cuánto ascendía el importe de la prima? ¡Doce euros para cada jugador?! Dos mil pesetas, en aquel año de 1941, calificado como el de más hambre de los que se recuerdan en España.

La cifra y forma de pago había sido acordada antes de jugar el partido con el Murcia, ganado por 2-1. De regreso en la ciudad coruñesa, en la tesorería del club no había ni un real, con la necesidad de reunir unas 25 mil pesetas. Al final se pagó, con la taquilla de un partido de abono, en el que pagaron los socios, y con la suma de donativos sueltos entregados por destacados deportivistas, de los que siempre terminan apareciendo para resolver situaciones que otros califican de imposible. Que se lo pregunten, sino a los actuales directivos.