Tino Fernández asumió la presidencia del Deportivo con la vitola de ser un hombre de empresa, pero ajeno al fútbol. Puede decirse que, tanto él como sus compañeros de consejo, estaban bajo sospecha en cuanto a su capacidad para desenvolverse en el caótico planeta sin ley del balón. Han pasado cien días y el Deportivo sigue funcionando. Fichó jugadores, firmó un convenio con Hacienda y está a un paso de ascender a Primera División.
Sin duda, durante estos poco más de tres meses, Tino Fernández ha envejecido más de la cuenta y, si tenía alguna duda sobre el estado moribundo en el que se encontraba el club, la realidad se la ha disipado.
Hasta la fecha, su labor ha sido como la del socorrista que revive al ahogado con los primeros auxilios. A partir de ahora, se trata de estabilizar al paciente y poco a poco curarle. En el caso del Deportivo, este poco a poco serán años. Porque, hasta que Hacienda haya recuperado su dinero, el Deportivo estará intervenido de facto por la Agencia Tributaria.
De momento, a Tino y su equipo se le puede dar buena nota en sus primeros 100 días. Han demostrado capacidad de trabajo e implicación con el club. Han negociado por el día, por la tarde y por la noche. Han cometido pequeños errores, pero no han roto nada.
En realidad, con el final de esta temporada y el esperado ascenso, comenzará de verdad a verse su capacidad de gestión. Será cuando se conocerá el nuevo organigrama del club, dentro y fuera del terreno de juego.
Igualmente, será a partir de ahora cuando se sabrá si el consejo de administración llevará a cabo o no la depuración de responsabilidades por la ruina del club.
Tal cosa se debería llevar a cabo, primero, por una cuestión de lealtad con la entidad: Nadie tiene bula para utilizar el Deportivo en beneficio propio. Segundo, por un asunto moral: No se puede bendecir una gestión basada en la trampa. Y tercero, por respeto a la ley: La ley no es una piedra en el camino que hay que saltar.
¿A alguien se le ocurre una sola razón noble que impida la depuración de responsabilidades?