«El Deportivo será uno de los equipos que jugarán la temporada próxima en la máxima categoría», decíamos ayer. Pero falta confirmarlo, porque no basta con decirlo aunque se quiera hacer valer la frase tantas veces oída de que «o papel terma do que lle poñen, sea ou non verdade». Creo que terminará valiendo el presagio de ayer, entre otras razones porque los años me rebajaron notablemente esa dosis de optimismo exagerado que da origen a unas desilusiones que ofrece el fútbol cada dos por tres.
Aunque tu equipo atraviese una época plácida, nunca faltará ese golpe adverso, inesperado, que abre en el ánimo del seguidor una brecha que solo la cerrará un inmediato triunfo importante. En el caso del Deportivo, no bastará con uno, ni siquiera con dos, pero decirlo no es novedad para el seguidor que ayer tuvo ocasión de ver y calcular en La Voz de Galicia el panorama que le espera al conjunto coruñés antes de pisar la máxima categoría.
Lo dicho puede parecer a algunos que está presentado en blanquiazul, algo que no es verdad, ni tampoco mentira. De lo que se trata es de llamar la atención del seguidor deportivista quien deberá hacer esos cálculos a los que se le invita en el periódico bajo el breve titular de «Lo que queda», con el resumen de los adversarios y campos en donde los coruñeses habrán de justificar sus méritos para seguir como «rey de la montaña», en cuya cima aguarda el ascenso.