Ver al Deportivo encabezar la tabla en la que figuran aquellos equipos que consiguen más goles en el último tramo de los partidos, es un dato clarificador que pone al descubierto una virtud a tener muy en cuenta: el equipo coruñés no se desalienta fácilmente. De lo contrario, según vemos en otros conjuntos en los que el desaliento hace mella, no sería posible ver ayer en La Voz de Galicia esa clasificación tan interesante para el aficionado a quien no siempre se le ofrecen datos que hablen por si solos, tal como sucede con la lista que da origen a este comentario. Además ofrece al deportivismo el añadido de ver a su equipo al frente de esa novedosa clasificación.
No faltará, seguro, quien diga que «esto es suerte», o que lo califique, de «casualidad». Ni lo uno, ni lo otro. Primero, porque en el fútbol la suerte suele aliarse con el que tiene más calidad, superando al adversario a la hora de jugar el balón, virtud que no debe confundirse con la casualidad. Y segundo, tampoco confundir casualidad con calidad, algo que surge con frecuencia a lo largo de un encuentro.
Como tengo la impresión de que me estoy liando en la explicación -aunque seguro que el lector, buen aficionado, lo entiende- volveré al principio destacando ese importante dato que señala al Deportivo como el equipo más eficaz ante la portería contraria, marcando goles cuando los partidos agonizan. Goles que suman puntos para conservar una privilegiada clasificación como la actual.