«Hasta el rabo, todo es toro»

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

TORRE DE MARATHÓN

17 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

«Hasta el rabo, todo es toro». Frase taurina que Gaspar Rosety suele aplicar en aquellos casos en los que el partido de fútbol parece darse por finalizado, cuando aún le queda un estertor que impide firmar la defunción. Esto es así, y así lo interpretó el árbitro de Riazor, escenario ayer de unos de los partidos más esperados e inciertos en el marcador, de los últimos tiempos.

No respondió por la calidad del fútbol, dejando mucho que desear por uno y otro equipo, pero resultó muy disputado en todo momento bajo ese signo de la incertidumbre que acostumbra a predominar en los encuentros ambientados con espectacularidad y rodeados de una atención como se le prestó a este Deportivo-Sporting (1-1). Uno más de los muchos jugados entre ambos equipos, tanto en el desaparecido campo de Riazor como en el estadio.

Este de ayer dejó una estela extra para los numerosos comentarios, y no solo de los asistentes al campo sino también a quienes lo siguieron por la tele. Un partido en el que no destacó la calidad desplegada por los equipos sino que los comentarios vienen de una serie de circunstancias surgidas alrededor de lo que se entiende como espectáculo anormal. Por los detalles en los que no puede negarse que el árbitro fue también protagonista.

Al margen de lo dicho, que no es todo de lo que vimos, parece razonable resaltar que el empate final puede ser estimado como justo, sin olvidar que el Deportivo falló un penalti. El 1-1 lo hubiesen firmado con anterioridad los entusiastas seguidores sportinguistas. Los deportivistas esperaban el triunfo, y si aceptan el empate es porque este encuentro de fútbol recordó la popular frase taurina, señalando que «hasta el rabo, todo es toro».