Ganó el Deportivo con un final muy complicado. Fue un partido ganado, frase que dejó contentos a los seguidores deportivistas a quienes les preocupaba seriamente las novedades registradas en el seno del Deportivo, algo que podía influir en el futuro de un club sometido ahora a la dura tarea de reconstruirlo desde la base de sus cimientos.
Todo lo que pueda hacerse por devolver a los aficionados el buen humor y la alegría que encierra toda esperanza, será como «el agua de mayo» de la que hablan los agricultores esperando un mejor fruto de sus tierras de labradío.
Hablando de tiempos, no queremos recordar los últimos momentos vividos ayer, porque en uno de esos lances del juego, bien buscados por el rival, o casuales, podía subir el 2-2 al marcador, algo que no hubiera sido del todo injusto. Afortunadamente no se dio el caso, aunque rondó a un Fabricio que supo responder con seguridad cuando las circunstancias le obligaron.
Este Deportivo-Sabadell (2-1) que ayer celebro la segunda jornada victoriosa de una nueva era, es una demostración palpable de una de las famosas frases de Luis Aragonés y que ayer recordaron ampliamente varios medios de comunicación, al tiempo de comunicar la luctuosa pérdida del hombre que colocó a la selección española en el lugar que la mantiene Vicente del Bosque: «El fútbol es ganar, ganar y ganar, y volver a ganar??, señaló en su momento el sabio de Hortaleza.
Y es que ganando, en el fútbol se supera casi todo. En el Deportivo hay mucho, muchísimo todavía para recuperar el deseado equilibrio.