El convenio presentado por Lendoiro trata de eludir su responsabilidad, aunque aboca al club a la liquidación
09 ene 2014 . Actualizado a las 00:15 h.Lendoiro aboca al Deportivo a la liquidación. A dos días de celebrarse la junta de acreedores, sigue al frente del club, pese a que su gestión recibió la contundente reprobación de la junta de accionistas, que además rechazó unas cuentas que deberían de alertar a los acreedores que el próximo viernes deben valorar las propuestas de convenio.
¿Por qué la propuesta de convenio de Lendoiro aboca al Dépor a la liquidación?
Al margen de un plan de viabilidad y de unos presupuestos elaborados en el aire, con el inconfundible aroma y falta de credibilidad que desprenden las cuentas que Lendoiro ha sometido a la votación de los accionistas del Deportivo, su propuesta no cuenta con el visto bueno de Hacienda, es decir, con el depositario de aproximadamente una quinta parte de la deuda ordinaria (la que aprueba o no un convenio) y 60 millones de euros de deuda privilegiada, y por tanto exigible. La Agencia Tributaria no ha emitido hasta ahora señal alguna que permita pensar en otra cosa que no sea el comenzar los embargos una vez aprobada una propuesta que no satisface las deudas con ella. En la situación actual del Deportivo, en Segunda División y con escasos ingresos, el club no puede afrontar el pago de los 93 millones de créditos privilegiados (Hacienda y los bancos), lo que imposibilitaría el cumplimiento del convenio y abocaría a la entidad a la liquidación.
¿Por qué Lendoiro presenta un convenio que conduce a la desaparición?
Lendoiro ha sido incapaz de abrir negociaciones con Hacienda, entre otros motivos porque su historial está repleto de incumplimientos y desplantes; tantos como para descalificar cualquier propuesta que parta del gestor que acumuló 160 millones de euros de deuda y presentó, ejercicio tras ejercicio, cuentas que no respondían a la realidad. Aún así, consciente de la imposibilidad de ofrecerle algo creíble a Hacienda, Lendoiro ha elaborado un convenio aceptable para la AFE y la Liga de Fútbol Profesional -una quita reducida-, y benévola para él mismo, ya que con ella espera eludir la pieza de calificación. En sus cálculos no entra la posibilidad de que la Agencia Tributaria mantenga su postura; al menos así lo manifestó públicamente. Con un convenio que contempla dos años de carencia y convencido de que Hacienda aliviará la presión, Lendoiro elude una responsabilidad que en el futuro podría compartir con otros consejos de administración.
¿Qué espera Lendoiro de la junta de acreedores?
Lendoiro cree que tiene controlada una junta de acreedores en la que el peso de la Liga de Fútbol Profesional y del sindicato de jugadores es decisivo para que más del 50 % de los acreedores apruebe su propuesta de convenio. Lo contrario sería una sorpresa. A partir de ahí, al margen de las posibles impugnaciones que podrían retrasar el proceso, el futuro del Deportivo pasaría a estar en las decisiones que tomen la Agencia Tributaria o las entidades financieras. El 21 o 22 de enero, los accionistas de la entidad elegirán un nuevo consejo de administración, que será el encargado de lidiar con una situación enormemente delicada. Para Lendoiro, el auténtico responsable de haber llevado al Deportivo al borde mismo del precipicio, lo que suceda a partir de entonces será responsabilidad de Hacienda, los bancos o el nuevo consejo. Intenta dejar al Deportivo en liquidación y lavarse las manos.