El Eibar desmontó al Dépor a base de solidez y rápidas salidas a la contra
16 dic 2013 . Actualizado a las 23:47 h.La primera derrota en las últimas siete jornadas; la única con Marchena en el campo en lo que va de campaña (en Liga); la primera vez que el rival desequilibra las tablas sin recurrir a la estrategia... Cadena de malas noticias propiciadas por un Eibar que le dio al líder algo de su propia medicina.
Lux como origen del juego blanquiazul
La presión en campo ajeno que dispuso de inicio el Eibar redundó en un beneficio inmediato para el conjunto armero: el Dépor se atascó en la salida y optó a menudo por balones en largo hacia un Borja muy bien defendido. Muchos de esos pelotazos partieron de los pies de Lux, último recurso ante la falta de ideas.
No hubo lucidez en el pase, pero tampoco quien tirase un desmarque con intención. Ya no cerca del área de Irureta, sino en la misma medular. Los futbolistas blanquiazules estuvieron estáticos, facilitando el trabajo de los encargados de sus marcas. Sin soluciones para salvar el entramado local, los de Fernando Vázquez comenzaron a perder la bola cada vez más cerca de su portería, facilitando las peligrosas contras eibarresas. En la segunda parte, con los coruñeses volcados en busca del empate, el conjunto de Garitano disfrutó además de muchos metros para las salidas en carrera tras recuperación.
Culio y Juan Domínguez volvieron a estorbarse
«Por nuestro estilo somos dos jugadores que queremos la pelota. Nos pasa bastante que uno tapa al otro». Juan Domínguez demostró ayer que cuando habló el jueves en sala de prensa sabía lo que decía. Si el canterano adelanta su posición unos pasos, crece la población en la segunda línea ofensiva y el 10 y Culio acaban peleando por los mismos metros de césped. El argentino se diluyó en Ipurua, pero aún así, le discutió a Juando la manija. Al final, ni uno ni otro logró dar sentido al juego blanquiazul.
La banda derecha no produjo, la izquierda no existió
La primera parte se jugó a la sombra. Lo decidió el Eibar, consciente de que el duelo con Morales era una pesadilla para Laure. Por allí percutieron sin descanso los locales y desde esa orilla partió el centro que concluyó en el 1-0. Los visitantes aceptaron reducir el campo a un costado, pero fue porque en el contrario languidecía el Luisinho menos activo de la temporada y Manuel Pablo bastante tenía con mantener la posición y evitar resbalones.
Acorralado en la derecha, el Dépor envió desde allí sus únicos centros al área antes del descanso, aunque sin apenas peligro. Seo no desequilibra como extremo y Laure solo atinó con uno de sus centros. Lo poco bueno llegó con la entrada de Núñez, que demostró, con la asistencia del 2-1, su condición de especialista en el juego ofensivo por la banda.
No hubo cambios hasta el minuto 72
Pese a ir por detrás en el marcador, Fernando Vázquez, que había vuelto a retocar su esquema inicial, no movió ficha hasta que faltaban menos de 20 minutos para la conclusión. Poco antes de que llegase el 2-0 en una contra del Eibar al estilo del líder.