Lo que cambia de ayer a hoy

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

TORRE DE MARATHÓN

Nada es igual que ayer, dice la canción. Sobre todo para quienes llevan muchos años escribiendo de fútbol y reflejando la actividad que envuelve al Deportivo y que tanto interesa a sus seguidores. Otro tanto sucede al resto de los clubes, con la diferencia de trato que siempre se le prestó al seguidor coruñés interesado en conocer gestiones del Deportivo, que es el que centra nuestra atención con la misión de satisfacer ese interés que no todos los días se puede transmitir en buen tono. Estos altibajos vienen marcados por el comportamiento que se recibe desde el seno del club.

Así era antes, para mí casi siempre, desde el 21 de junio de 1948 cuando Daniel Chaver Gómez fue nombrado presidente del Real Club Deportivo. Entonces la visita al local del club era parte de la obligación diaria, con el fin de poder informar al lector aficionado de lo que tanto le interesaba.

Así seguiría siendo muchos años, con distintos presidentes. Pero los tiempos cambiaron, y al club llegaron nuevos comportamientos. Anteayer se dio el caso inédito de que en la actualidad futbolística coruñesa coincidiesen dos actos que sorprenden: uno en los Salesianos, y el otro, en el Club del Mar. Lendoiro y Conchado explicaron (?) cada cual en su estilo, las opiniones sobre lo que más creen que conviene a este Deportivo que no se parece en nada a aquel equipo que en 1950, bajo la presidencia de Daniel Chaver, fue subcampeón de Liga de Primera División, por delante del Real Madrid y a un solo punto del campeón, el Atlético Madrid de Helenio Herrera.

El deportivismo se conserva porque uno lo lleva dentro, pero renuncio a disgustarme hablando de lo que sucede ahora en el club coruñés. No tiene justificación. Me siento mejor echando mano de viejos recuerdos.