Fernando Vázquez pide calma

Xurxo Fernández Fernández
x. fernández A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

Evita entrar en polémicas con Claudio y asegura respetar a la Ponferradina

24 nov 2013 . Actualizado a las 17:41 h.

«No sé qué pudo entender Claudio, yo solo le eché piropos a su equipo. En mi trayectoria nunca hubo un momento en el que le faltase al respeto a nadie. En todo caso peco de lo contrario». Fernando Vázquez se mostró ayer perplejo por las declaraciones del técnico del conjunto berciano en las que le acusaba, indirectamente al menos, de haber faltado al respeto al próximo rival del Dépor.

«En el caso concreto de la Ponferradina, tengo un respeto absoluto a su directiva, me parece increíble o que hacen. Respeto absoluto a su afición. Jugué muchas veces en su campo. Siempre ha sido un campo complicadísimo y una afición entregada. Y también respeto a sus jugadores, a algunos de ellos me gustaría incluso tenerlos aquí. Y menos le faltaré al respeto a su entrenador. Claudio Barragán, un jugador con un peso en el fútbol español», proclamó el técnico de los coruñeses.

El de Castrofeito subrayó: «Que yo tenga confianza en mi equipo es normal. Que me sienta capacitado para ganar allí. Eso no es faltar al respeto, es confianza en tus jugadores. Nosotros vamos allí a ganar y en todo caso me cargué de responsabilidad». «Lo que piense Claudio me tiene sin cuidado, pero lo que me preocupa es lo que pueda pensar una afición o un club al que le tengo un cariño especial», destacó Vázquez.

El míster se reafirmó además en las intenciones adelantadas el miércoles: «Por supuesto que vamos a intentar ganar, y digo que mi equipo tiene posibilidades y capacidad para ganar en Ponferrada. Eso es lo que quiero y vamos con esa intención».

Admitió la posibilidad de que las palabras de Claudio -«Podemos faltar al respeto al rival. Pero ese no es mi estilo. Creo que nunca le falté al respeto a ningún equipo. Pero si él está convencido, es señal de que tiene mucha fe»- pudieran obedecer a una búsqueda de motivación extra para los jugadores y su hinchada. Aunque es una posibilidad que tampoco le hace feliz: «No sé cuales fueron sus intenciones, pero está claro que basado en mis palabras no puede decir eso. Entraría dentro de lo legítimo, pero dejo muy claro mi respeto a ciudad, club y jugadores (...) Aclarar que si alguien sigue por esa línea y se puede sentir herido o molesto, eso si me molestaría. No me gusta hacer daño».

Rechazó una oferta del rival

Y menos, a un equipo que él pudo haber entrenado, según confesó el presidente de la Ponferradina hace unos días en Radio Galega y confirmó el propio Vázquez ayer. «Tuve una reunión con ellos, gente maravillosa, y al final no fui», señaló.

Hoy no se sentará en el banquillo local, pero tampoco podrá hacerlo en el visitante. La tarjeta amarilla que vio ante el Mallorca le obligará a ver el encuentro desde la grada: «Fue un palo saber que no podré estar en el banquillo. Pensé que la expulsión de Zaragoza eran dos cartulinas y que tendría cuatro. Pero esa amonestación no contaba y ahí está, un partido más».

Pese a la reincidencia, el míster quiso aclarar que «nunca me están sacando tarjetas por insultar ni por decir nada. Esta fue solo por un gesto de abrir los brazos». Aún así, reconoció que todavía debe mejorar en el aspecto disciplinario: «Tengo que medirme más. Estoy haciendo un esfuerzo grande para estar sereno y comedido y en líneas generales estoy mejorando».

«Lo que piense Claudio me tiene sin cuidado. Me preocupa lo que pueda pensar una afición o un club al que tengo un cariño especial»