Un bloque poco agresivo y sin amonestaciones

La Voz

TORRE DE MARATHÓN

23 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

A las estrategias a partir de las que el Dépor encajó cuatro goles en la Liga se unen el segundo tanto que recibió en Córdoba en la Copa (un saque de banda que se paseó por el área hasta que Abel la cazó) y las dos que recibió la pasada semana en Jaén (sendos saques de esquina que primero Servando y, poco después, Juanma enviaron a la red) y que propiciaron su eliminación en el torneo del k.o. Así, en el campeonato de la regularidad únicamente el segundo gol que el Sporting le endosó en El Molinón llegó en jugada. Fue una acción por la derecha en que Laure dimitió para contener la cabalgada de Carmona y la caída a banda de Scepovic. El centro al punto de penalti le dio tiempo a Álex Barrera para controlar, armar la pierna y fusilar a la red sin oposición. El otro gol que los coruñeses encajaron en jugada llegó en la Copa, pero en la primera eliminatoria contra el Córdoba. Manuel Pablo se escurrió y Caballero abrió el marcador con un obús a la escuadra.

Si los lances a balón parado se están revelando como el principal escollo de este Dépor, llama la atención que se trate de una de las plantillas menos agresivas, en términos generales, de la Segunda División. Así, el equipo coruñés solo ha recibido 28 tarjetas amarillas y dos rojas en diez jornadas. Es el séptimo que menos amonestaciones ha visto, solo superado en esta particular clasificación por el Barcelona B (19), el Alcorcón (20), el Alavés (21), el Zaragoza (24), así como el Numancia y el Lugo (27).