Los cuatro puntos que ganó Culio

Pedro José Barreiros Pereira
Pedro Barreiros A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

El deportivista marcó el gol en Barcelona y lanzó la falta que propició el empate del domingo

22 oct 2013 . Actualizado a las 12:00 h.

Una vez concluido el partido, sostuvo Paco Herrera que es difícil de ver un gol como el que privó al Zaragoza de los tres puntos en Riazor, pero cuando se había cumplido el minuto 90 y Culio colocó la pelota a unos treinta metros de la portería para tomar carrerilla, ninguno de sus compañeros dudaba en que lanzaría directo. El argentino ha respondido con hechos a las palabras de Fernando Vázquez en las que le reclamaba más protagonismo. «Lo que tenemos que pedirle es que gane partidos», dijo el técnico. Y dicho y hecho, dos goles (en realidad uno, el de Barcelona, así como buena parte del último) y cuatro puntos para su equipo.

Balón parado

El habitual lanzador de las estrategias

Fernando Vázquez confía en el guante de Culio para ejecutar la mayoría de las estrategias del Dépor. Así, entre él y Juan Carlos, cuando juega, se convierten en los habituales lanzadores a balón parado de la plantilla. Al margen de la acción que brindó un punto el domingo en Riazor, el mediapunta ya había participado en los tres puntos de la primera jornada contra el Las Palmas. Sacó un córner e Insua remató a gol tras la pifia de Barbosa.

Carácter

Genio y figura en los partidos y en los entrenamientos

Siempre que está el balón en juego, Culio se transforma. Sucedió en Alicante, donde reconoció haber jugado con una rotura muscular en la pierna, pero «mereció la pena», dijo tras el triunfo, y volvió a ocurrir hace diez días en una práctica, cuando tras darle un mal pase a Luisinho, los dos se enzarzaron en una discusión que subió de tono. El domingo también llamó la atención su reacción tras el gol del Zaragoza, cuando acudió al banquillo a abroncar (al menos así pareció) a Franganillo. Quizá le reclamaba indicaciones en los marcajes para la estrategia (el Zaragoza marcó a la salida de un córner apenas cuando Luis Fernández acababa de sustituir a Wilk), o quizá porque le pedía cómo debían organizar el centro del campo, con Juan Domínguez y el propio Culio en el eje. También acudió al banquillo tras el empate. Mientras sus compañeros se abrazaban, se le vio hacer gestos alborozado como si llevase unas cartucheras y agarrase las pistolas.

Amonestado

Siete tarjetas amarillas en diez jornadas

Culio se destaca como el futbolista más amonestado de Segunda División. Después de diez jornadas ha visto siete amarillas, dos en la primera jornada, por lo que se perdió el primer partido en Riazor contra el Córdoba, y cinco más desde entonces, por lo que el mediapunta cumplirá ciclo y será baja el próximo sábado (20.00 horas, TVG) en Tenerife. En Primera, donde se lleva una jornada menos, solo lo iguala el central del Sevilla Cala. En el Dépor, uno de los que menos tarjetas recibe, 28, Culio ha visto la cuarta parte.

Estilo

El tercero que más pases da de su equipo

Por las botas del zurdo argentino pasa buena parte del caudal ofensivo del Dépor. Da 50 pases por partido y se trata del tercer jugador blanquiazul con una media más alta. Solo lo superan Juan Domínguez, su compañero en el eje creativo del equipo, quien da 53, y el lateral Laure, con 51. Culio, quien ha tenido que jugar en muchas jornadas como interior zurdo, aunque su posición natural sería la de mediapunta, ofrece una precisión en el pase cercana al 70%, pero aún peor que la de Domínguez, quien juega más retrasado y llega al 87%.

Amigos

Celebración por todo lo alto y charla final con Leo Franco

Tras el pitido final del árbitro Sureda Cuenca y después de que participase en el aplauso final del equipo a la afición desde el centro del campo, a Culio se le vio departir amigablemente con el portero del Zaragoza Leo Franco, al que había batido hacía solo unos minutos. Aunque son argentinos no habían coincidido en ningún equipo durante sus respectivas trayectorias, sí que cuentan con conocidos en común. Así, ambos militaron en momentos diferentes en el Galatasaray: el meta, durante la temporada 2009-10 y el deportivista, desde el 2011 hasta que llegó a A Coruña.