El fútbol sufre su mal empedrado

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

TORRE DE MARATHÓN

18 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Al Deportivo lo eliminaron en Jaén, pero no pasa nada. Sigue todo igual. Pasado mañana el Zaragoza en Riazor, a las 12, horario que lo mismo alegra al deportivismo como deja el rescoldo del mal humor. Dependerá siempre del marcador final que, dicho sea con sinceridad, se antoja difícil. Tanto para el Deportivo como para el visitante.

El Zaragoza no es un equipo puntero en la Liga, pero en el fútbol español siempre estuvo bastante bien considerado, aunque ahora atraviesa una crisis prolongada. Es un mal que sufren la mayoría de los equipos españoles que son dirigidos por malos gestores desde hace tiempo, y ellos son los responsables de una situación que exige a voz en grito un nuevo planteamiento a nivel nacional. Pero resulta inútil hablar del problema. Es como predicar en el desierto. La inmovilidad en los cargos dura un cuarto de siglo, o más. Tanto en la Federación Española como en el Real Club Deportivo, por mencionar algunos ejemplos. Cuando finaliza un mandato, quieren recuncar.

Ahora vuelve la Liga, tras esa parada discrecional que resultó fulminante para algunos equipos que intentan justificar el k.o. sufrido con mil disculpas. En el fútbol la disculpa es moneda corriente.