La juventud marca este nuevo Barcelona B. Es la principal cualidad de un equipo repleto de juveniles que tiene la dura misión de dar el relevo a una fantástica generación: Sergi Roberto (en el primer equipo del Barça), Rafinha (Celta) o Deulofeu (Everton). Con la cantera y un par de fichajes (el gallego Denis Suárez, del Manchester City, de donde también había llegado el año pasado Román, o el exjugador del Alcorcón Dani Nieto) sigue fiel a su filosofía de toque.
Es un equipo con una buena condición física, rápido, pero falto de experiencia. Lo vi contra el Castilla, en un derbi que dada la rivalidad es difícil sacar conclusiones, y contra el Mallorca, cuando pecó de ingenuo. A este le bastó con mantener la posición y tirar de experiencia para llegar en cuatro contragolpes. Esperó el momento y y ganó el partido. Me recordó a lo que vi del Deportivo en Sabadell y creo que en el Miniestadi podrá repetirlo.
Uno de los mejores jugadores de este filial sería Denis, al que creo que aún le falta un poco para entrar en la filosofía Barça. Técnicamente es un jugador muy bueno, pero debe entender lo que quiere su nuevo equipo. No siempre juega en el centro del campo. Es más, el otro día lo hizo como nueve mentiroso, pero le falta situarse.
El Barça B juega como el primer equipo, con dos interiores y dos extremos, e inició la Liga muy bien. Ganó tres de las cinco primeras jornadas, pero ahora acumula tres derrotas seguidas, justo desde que se lesionó Dongou, su delantero centro, un jugador de una fuerza brutal. En una conversación reciente Eusebio me dijo que por la juventud de la plantilla era fundamental un buen comienzo para ganar en confianza.
Para el domingo tiene muchas posibilidades: está un jugador rápido como Román, que le hizo mucho daño al Castilla. Tiene a Espinosa, que me gustó mucho, y a Samper, de 17 años, en el centro del campo. Pero juegue quien juegue la filosofía de toque y el fútbol de ataque son innegociables Lo llevan en la sangre.