Aquel desembarco ferrolano

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

TORRE DE MARATHÓN

08 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Comienzan los desembarcos futbolísticos en otras ciudades, por el deseo de estar al lado de tu equipo para que no se sienta solo en campo contrario. Se busca ayudarle para que se sienta más fuerte en esa tarea de ganar lejos de Riazor, pues es del Deportivo y su compromiso en Valladolid de quien hablamos. Alexandre Centeno ofreció ayer en La Voz de Galicia una página repleta de recuerdos para el aficionado. El relato recordaba una de la primeras manifestaciones deportivas del deportivismo lejos de A Coruña, el 7 de mayo de 1994, hace 19 años, y el destino fue Logroño. La efemérides facilitó al periodista ocasión para resaltar la influencia que los seguidores que pueden tener en el rendimiento del Deportivo el próximo sábado en Valladolid, frente al equipo que entrena Djukic.

Tan extenso preámbulo estoy seguro que hará recordar a algunos deportivistas de mi época que aún seguimos por aquí, aquel calificado como desembarco de los ferrolanos que, en febrero de 1940, tomaron el centro de la ciudad coruñesa a donde vinieron en un tren especial llamado de ?la alegría?, engalanado con el color verde de las ramas de laurel. Los entusiastas ferrolanos, sobre la 1 de la tarde de aquel domingo, extendieron a los pies del Obelisco una alfombra también de color verde de 40 metros de largo por 15 de ancho, llamando tanto la atención que se cortó el tráfico para disfrutar del espectáculo animado por los excursionistas con las canciones y buen humor tradicional en los ferrolanos. En ningún momento se alteró el ambiente, ni tampoco más tarde en el viejo campo de Riazor recinto que, debido al abarrote, vio reventada un trozo de la muralla por la parte de San Roque.

Ganó (1-0) el Deportivo, con gol de Guimeráns.