El triunfo de la decisión y la disciplina

Juan Carlos Mandiá ENTRENADOR

TORRE DE MARATHÓN

El Bayern doblegó al Barcelona desde la decisión y la disciplina. Más allá de que los goles llegaron gracias a su superioridad a balón parado, la gran victoria que conquistó se fraguó porque fue tremendamente disciplinado. Dio gusto ver cómo defendieron Ribery y Robben. Rompieron el mito de que dos de los mejores jugadores del mundo en el uno contra uno no pueden trabajar con espíritu solidario. Sin Kroos el Bayern tiene más juego por dentro, pero anoche jugó muy bien por fuera, con Robben y Ribery pegados a la banda y añadiendo, además, superioridades con Alaba o Lahm.

El Barça sufrió dos grandes problemas: ser fuerte en el área propia y, además, la ineficacia del rombo que formaron Busquets, Xavi, Iniesta y Messi. Estos tuvieron poco juego por merito de cómo apretó el Bayern y, por eso, el Barça no pudo aprovechar las rupturas de Alexis o Pedro, ni las bandas con Alves y Alba. Padeció muchos problemas para atacar y tuvo muy poco juego, porque esa superioridad habitual del rombo no ha existido. Posiblemente Messi no estuviera en su mejor momento, pero sobre todo destaco el espíritu solidario del Bayern, un equipo muy decidido en todo lo que hacía, sin balón y con balón.

No me atrevería a hablar de cambio de ciclo. El Barça tiene un modelo muy definido y jugadores de gran nivel. Hay equipos muy buenos que se le han acercado mucho, como el Bayern o el Madrid, pero va a seguir siendo muy competitivo y va volver a luchar por todos los campeonatos. En los momentos decisivos sus mejores jugadores no han llegado en el pico de forma y, para mí, la baja de Puyol es fundamental. Tiene ese espíritu indomable, capaz de transformar a sus compañeros, que le faltó al Barça.