La fortuna ayudó a empatar con un Athletic que dominó en casi todo
22 abr 2013 . Actualizado a las 15:01 h.«También estamos teniendo esa punta de suerte que no teníamos». Después del repaso al Levante, Nelson no se olvidaba de la fortuna al analizar los cambios sufridos por el Dépor bajo la tutela de Fernando Vázquez. Una semana ha tardado el fútbol en darle la razón al portugués.
El Athletic también hizo buenos ayer los pronósticos del técnico blanquiazul, seguro de que la propuesta rojiblanca sería especialmente incómoda para los intereses deportivistas. Los de Bielsa dominaron las distintas facetas del partido, pero fracasaron en el remate y carecieron de esa «punta» de suerte que mantiene a los coruñeses fuera de los puestos de descenso.
Mala salida de balón
Presión asfixiante del rival en todo el campo
Uno de los problemas que auguraba Vázquez de cara al duelo con los bilbaínos era la imposibilidad de sacar el balón con garantías frente a la presión individual que suele practicar el Athletic. Así ocurrió. El Dépor había mandado en los últimos encuentros, pero en el de ayer fue el rival el que tuvo casi el 60% de la posesión y mientras los visitantes mostraban un notable acierto en el pase (85%), los locales erraban uno de cada cuatro intentos de conectar con el compañero. La falta de opciones para jugar la pelota convirtió a Manuel Pablo en el segundo futbolista blanquiazul que más veces intervino en el juego, solo por detrás de Pizzi.
Agujero en la izquierda
Vuelve la falta de ayudas en la banda
La mayoría de los problemas que le han creado al Dépor esta temporada (y no habían sido pocos hasta hace cinco jornadas) venían por su banda izquierda. Ayer resucitó el fantasma de la orilla zurda, con Silvio como protagonista. Aunque al ex del Atlético le disculpa la falta de ayudas (otro problema que viene de lejos). Esta vez, a la pareja Susaeta - Iraola, se les sumó con frecuencia De Marcos, llegando a provocar situaciones de tres contra uno. Pizzi (y en ocasiones Bruno Gama) se olvidaron de acompañar las subidas de su lateral y Bergantiños y Kaká también llegaron tarde en varias ocasiones. La entrada de Assunçao y la expulsión de Iturraspe redujeron la sangría.
Sin ocasiones
Gol en la única llegada con peligro
Con Valerón y Juan Domínguez alejados del área rival, la línea ofensiva deportivista apenas entró en juego. Hasta los últimos quince minutos de encuentro, el Dépor solo había chutado una vez entre los tres palos. La del gol de Gama. El Athletic, por su parte, disparó en 17 ocasiones. Una, al palo. Por fortuna.