Riki da un susto al Dépor

Pedro José Barreiros Pereira
Pedro Barreiros A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

Sufre una sobrecarga en la pierna izquierda y es duda para jugar el sábado

10 abr 2013 . Actualizado a las 17:34 h.

A las puertas del paraíso, el Dépor se llevó ayer un buen susto. Riki padece una sobrecarga muscular en la pierna izquierda tras lesionarse en el entrenamiento. Se desconoce si este problema le permitirá disputar el partido del sábado (18.00 horas, C+ Liga y GolT) a domicilio contra el Levante, pero se anuncia que los próximos días trabajará al margen de sus compañeros, pues se someterá a un tratamiento de fisioterapia y acometerá trabajo específico de readaptación.

Después de tres triunfos consecutivos y con la ansiada decimoséptima posición a un solo punto, nadie quiere despertarse del sueño de este Dépor lanzado hacia la permanencia. Uno de sus estandartes está siendo el delantero madrileño, quien ayer disfrutaba de la dulce resaca del pasado sábado hasta que se dolió mientras corría en uno de los partidillos que cerraron la sesión. Inmediatamente regresó a los vestuarios con gesto muy serio y acompañado por un galeno del club.

El fantasma de la rotura fibrilar paseó unos minutos por Abegondo. Pero la primera exploración no arrojó un diagnóstico concluyente. Servicios médicos y jugador, quien abandonó las instalaciones el primero, se volvieron a citar por la tarde, cuando se sometió a una resonancia en la que se ha apreciado una lesión menor de la que en principio se temía. Solo el hecho de que se trate de un futbolista con un amplio historial de lesiones y que ya hubiera tenido un aviso hace pocas semanas, en el partido contra el Rayo, podría aconsejar a los médicos que optasen por la prudencia.

El curso del delantero madrileño está resultando prácticamente perfecto. Hace pocos días reconocía que es sin duda el mejor de las ocho que lleva en Primera División. No solo por el acierto anotador, pues a la espera de aumentar los doce goles que ha marcado ya ha establecido un nuevo récord en su cuenta personal, sino porque se ha librado de la imagen de jugador de cristal que le acompañaba.

Solo una vez baja

Apenas se ha perdido un solo partido de Liga y, empeñado en el reto personal de jugar sin fallo las 38 jornadas, después de una monumental pataleta. Había pedido el cambio contra el Rayo en Riazor. Se le diagnosticó una lesión muscular en la pierna izquierda, la misma afectada ahora, y los médicos le recomendaron calma. Riki trabajó mañana y tarde, se aplicó al máximo y llegó a completar el último entrenamiento junto a sus compañeros. Todo parecía preparado para que viajase al Camp Nou. Sin embargo, cuando Fernando Vázquez leyó la lista de convocados y no lo citó, el jugador se enfadó.

De 32 años y a punto de acabar contrato, se destacó como indiscutible para Oltra, para Paciência y también para Fernando Vázquez, con quien volvió a la alineación titular del derbi y no la ha abandonado.