Anoche, un Dépor de 10

TORRE DE MARATHÓN

Expectación a raudales, emoción hasta la bandera y miedo por ambas partes a sufrir una derrota que, se decía, costaría el descenso del perdedor. Así se presentó este Deportivo-Zaragoza cargado de dramatismo, en cuyo primer tiempo se marcaron cuatro goles. El balón se disputaba con ardor en todas las partes del campo, y el marcador fue siempre mínimo. Nadie se alejaba, pues parecía que la lucha duraría hasta el final. Al Deportivo se le notaba la ventaja de jugar en casa, bien apoyado desde los graderíos manteniendo la ilusión.

Después, esperó un segundo tiempo de aúpa: romper el empate además de aguantar el 3-2 hasta un final que no se sabe cómo será, pero se confía que no nos muevan al equipo que anoche realizó un ejercicio que debe calificarse con un 10.