Un Dépor al alza y amparado por su afición aspira a reengancharse a la Liga contra el Zaragoza
06 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El Dépor puede disputar hoy un partido para la historia. Su reto es derrotar al Zaragoza y volver a luchar por la permanencia. A falta de ocho jornadas para el final y tras una temporada paupérrima, quizá se trate de su última oportunidad. Ahora se agarra a las dos últimas victorias consecutivas para mirar con optimismo el futuro. Pero sobre todo se abraza a una nueva comunión con la grada de la que no desea despegarse. Se espera que Riazor presente el ambiente de los grandes encurentros, con una afición ansiosa por asistir a la definitiva resurrección del equipo de sus amores.
Hoy llega la jornada clave. El Zaragoza, que ocupa la anhelada decimoséptima posición, desembarca con cuatro puntos de ventaja. Pase lo que pase en los noventa minutos, es seguro que el Dépor dormirá una semana más en descenso. Pero después de haber llorado hasta hace dos semanas porque la Liga se alejaba a nueve puntos, si ahora la victoria se pinta por tercera jornada seguida de blanquiazul y la distancia se reduce a uno solo, A Coruña lo festejará como si hubiera conquistado un título: el de reengancharse a una competición de que la que nunca debió de haberse marchado.
Fernando Vázquez mantendrá a la alineación que pasó por encima del Celta y remontó con solvencia en Mallorca. Manuel Pablo y Pizzi están recuperados de sus respectivas molestias y todo apunta a que ambos formarán en el once. Quizá el más dudoso sería el portugués, quien podría verse desbancado por Salomão, un polivalente correcaminos que parece haber recuperado la sonrisa de la mano del técnico de Castrofeito. No obstante, el jugador cedido por el Atlético de Madrid parte con la ventaja que le otorgan sus siete goles y seis asistencias para defender su presencia entre los once elegidos.
Sin dudas
Con los demás no hay dudas. Ni en la defensa, donde las molestias de Marchena carecen de importancia y los dos últimos goles de Silvio han disipado todas las dudas sobre el ocupante del lateral zurdo, ni en el motor del equipo, pues la pareja Abel Aguilar-Juan Domínguez parece entenderse a la perfección con Valerón, y, por supuesto, también repetirá Riki, autor de 4 goles en las 5 últimas jornadas.
El duelo promete emociones fuertes. Al aviso a navegantes del propio Vázquez, quien acaba de reclamar que el público venga preparado a sufrir, se une el precedente de la primera vuelta, que sorprendentemente dejó tocados a los dos equipos. El Dépor incluso no se ha terminado de recuperar hasta estas últimas jornadas. En La Romareda cayó con estrépito cuando dominaba por 2-0 a los 21 minutos, pero en la segunda parte la expulsión de Pizzi y tres goles locales (dos de Postiga) voltearon el marcador hasta el 5-3 final. Y el Zaragoza, porque no ha vuelto a ganar un solo partido más. Hoy no podrá contar con Apoño, su mejor mediocentro, por lo que su entrenador, Manolo Jiménez, podría parapetar su portería con un triple pivote. Será un partido histórico, toda una final por la permanencia.