Vísperas de tres días de tensión

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

TORRE DE MARATHÓN

Resulta agobiante la tensión que estos días se detecta en el ambiente futbolístico, tanto en Vigo como en A Coruña, ciudades en las que late el pulso acelerado en los ánimos de celtistas y deportivistas, cada cual por su lado que es como funcionan las relaciones y se manifiestan los sentimientos en este apasionante mundo del fútbol.

Mírese como se quiera, el fútbol aparece en un plano destacado de las mencionadas ciudades. Tampoco quedan al margen, hablando de fútbol, las más importantes españolas porque el Barcelona y el Madrid están a vueltas con sus compromisos europeos. En este Punto de Mira no se apunta tan arriba, nos quedamos en A Coruña y Vigo, que es tanto como decir Deportivo y Celta, dos equipos vuelan bajo, intentando por todos los medios un aterrizaje sin mayores contratiempos, que son muchos, en esta travesía iniciada el 20 de agosto del verano pasado. A sufrir, pocos nos aventajan. Pero sufrir es una diversión (?) permanente en el fútbol. Tanto que, para celtistas y deportivistas, mañana ya se inicia un nuevo día que centrará la atención por el resultado de ese Granada-Betis en donde el triunfo bético es el resultado deseado por estos contornos. Y, al día siguiente, ya no se diga nada del Deportivo-Zaragoza, lo mismo que del Celta-Rayo, que se jugará el domingo.

Tres días de tensión, y «lo que te rondaré morena» que decía una popular copla que ya se quedó antigua.