Domingos Paciência: «Decidí irme cuando escuché a la gente cantar contra los portugueses»

El entrenador luso desvela que los jugadores mantienen reuniones cada semana por la deuda


A Coruña / La Voz

A Domingos Paciência (Leça da Palmeira, 1969) no le gusta hablar con la prensa. Aplaza una y otra vez la entrevista y dice que prefiere esperar a que el Dépor atraviese un mejor momento, a que gane partidos. Contesta el teléfono con nuevas evasivas.

-La verdad, prefiero no hablar por ahora.

-El otro día se comprometió a hablar cuando el equipo estuviera mejor y viene de ganar el derbi.

-Es que no hay mucho que pueda decir. Yo ya no estoy ahí.

-Podría explicar al menos por qué se fue de esa manera del Deportivo. Sus motivos nunca quedaron claros.

-¿Qué puedo decir sobre eso? Fueron muchas cosas. El momento en el que decidí irme fue cuando escuché a la gente cantar contra los portugueses. A nuestros aficionados. Eso fue demasiado. Me dolió mucho.

-¿Se marchó ofendido con la afición?

-Esa fue la gota definitiva. Escuché «menos portugueses más coruñeses». No me lo esperaba. La afición siempre tuvo un comportamiento excepcional, animando al máximo y todo. Pero de repente se ponen a cantar eso y a atacar a los jugadores; rayaron el coche de uno de mis ayudantes. No lo merecíamos, así que fui y hablé con los responsables del club y les dije que no podía seguir, que era mejor que buscasen a un entrenador español, que entendiera mejor cómo funcionan las cosas ahí.

-Habla de la gota definitiva, ¿hubo más motivos?

-Yo se lo dije a la gente del club, se lo expliqué todo. Que veníamos de cuatro partidos sin ganar, que la situación era muy complicada. Además, los jugadores llevaban mucho tiempo sin cobrar y no sabían cuando iban a hacerlo. Todo eso son cosas que no ayudan.

-Los jugadores dijeron siempre que no se hablaba del tema de la deuda para centrarse en el deportivo, ¿cree que eso es posible?

-Ese era un tema del que ellos hablaban. Había reuniones una vez por semana antes del entrenamiento y se hablaba de eso.

-¿Se lo dijo a la directiva?

-Yo dije todo. Cuando llegué sabía que era difícil, pero pensé que podría sacar adelante el equipo. Pensé que algunas cosas iban a ser diferentes. Al final la situación no era buena y hablé para llegar a una solución buena para todos.

-¿Qué creyó que iba a encontrar y qué fue lo que encontró?

-Por ejemplo, esperaba que llegaran más jugadores. Al menos dos más, para el ataque. Esa era la intención antes de ir.

-¿Pero los pidió antes de llegar? ¿Le dijeron que los tendría?

-Pedí cinco jugadores y me dijeron que lo intentarían. Me trajeron tres, que son buenos y estaba muy contento con ellos. Tampoco había dinero.

-¿Y los que tenía estaban implicados? Las críticas de la afición iban por ese lado.

-Todos. De eso no tengo ninguna queja. Pero luego en los partidos sucedían cosas. Balones que no entraban, expulsiones...

-¿Ahora cree que es posible que el Dépor se salve?

-Si gana los dos próximos partidos creo que podrá salvarse. Son muy importantes.

-¿Mantiene contacto con algún jugador?

-No me gusta interferir en el trabajo del nuevo entrenador. Seguramente hablaré con alguno al final de la temporada.

-¿Le debe dinero el Dépor? ¿Cuál es su plan de futuro?

-No hay ningún problema con el Deportivo. No fui allí por dinero, quería otras cosas. Ahora me gustaría entrenar un equipo desde comienzo de temporada.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
49 votos

Domingos Paciência: «Decidí irme cuando escuché a la gente cantar contra los portugueses»