«Es un partido importante, pero no el último», dijo sobre el derbi de mañana
14 mar 2013 . Actualizado a las 14:21 h.A Fernando Vázquez nada ni nadie le va a robar la ilusión. Ni siquiera las matemáticas. Nada más fichar por el Dépor expuso la teoría de las ocho victorias. Con los 16 puntos de entonces, a su equipo le bastaría con sumar hasta los 40 para mantenerse. Ni el paso de las jornadas ni la llegada de los primeros reveses (tres derrotas y un empate bajo su mando) le han cambiado. Es más, aún se le ha disparado la ilusión. Tras el entrenamiento de ayer rebajó la cifra deseada de triunfos hasta los siete. «Pueden llegar siete u ocho -explicó-. Es posible que hagan falta ocho, no lo sé. Es posible que la permanencia esté más barata que en otras temporadas, pero va a depender de muchísimas cosas: el comportamiento de los equipos grandes en este final de Liga,... Todo va a influir. Todo está más barato este año, incluso la Champions y la UEFA», añadió. Ahora, cuando presenta 17 en su casillero tras la igualada frente al Rayo Vallecano, los siete triunfos de Vázquez le llevarían hasta los 38 puntos.
Por eso, a falta de once jornadas para la conclusión de la Liga, el choque se convierte en «un partido importante, pero no la última esperanza. Está claro que el margen se reduce, las posibilidades son cada vez más escasas y, por lo tanto, es un partido importante. Estos tres puntos darían una bomba de oxígeno para el equipo, para la afición, para la ciudad, para todos. Para pasar esos quince días que vienen y esperar el partido de Mallorca. Hay que ganar por encima de casi todas las cosas, es evidente, pero está claro que quedan once partidos y tenemos que ganar siete. Esa es la realidad», señaló.
Cerebro y corazón
Como si de un médico se tratase, el entrenador del Dépor reconoció que su equipo está «en la uci». «Del cerebro y de la voluntad me encargo yo, pero en los pulmones y el corazón necesitamos ayuda. Y ahí está la parte de la afición, que dé ese sentido épico y emocional al partido. Si el cerebro está a salvo, si el corazón y el pulmón están a salvo, el enfermo en la uci no muere», apuntó Vázquez, quien reconoció que el derbi llega en una situación incómoda para el fútbol gallego. «Espero que a aquel que gane le sirva para salvarse. El Celta tiene la salvación más cerca que nosotros. Si gana en Riazor, es posible que salga del descenso. Está cerca de la puerta de la salvación», concedió.
Y se refirió a dos nombres propios: primero, al fabrilista Insua, el jugador de moda de su equipo tras el choque del Camp Nou. «Creo en él como central de Primera», dijo, después de reconocer que confía en él para formar en el centro de la defensa tanto como en Marchena o en Aythami. Y también a Iago Aspas, la estrella céltica. «Ha madurado extraordinariamente. Es goleador, pasador,... Pero un profesional también ha de saber medir sus palabras», dijo.