El Dépor se entrena por la tarde, y mañana se citará con la afición en Riazor
11 mar 2013 . Actualizado a las 21:25 h.En busca del punto de inflexión para despegar en la clasificación, el Dépor varía el paso. El cuerpo técnico ha marcado un ritmo de entrenamientos sensiblemente diferente para esta semana. Quiere preservar el estado físico de sus futbolistas y, además, dejarles bien claro que en estos cuatro próximos días no preparará un partido cualquiera. Llega el derbi de Riazor (viernes, 21.45 horas, Marca TV) el encuentro más especial de la temporada.
Por eso, la sesión de hoy y la de mañana serán por la tarde, para asegurar a la plantilla un descanso mínimo de 24 horas entre cada tarea. Los escasos cuatro días que quedan para el partido impedirán a Fernando Vázquez planificar una semana de trabajo al uso. En las que precedieron a los últimos encuentros planteó dos primeras jornadas dobles de carga física, antes de recuperar la frescura en las inmediatamente previas al encuentro. Ahora llega el momento de recoger el fruto al trabajo físico y apuntalar conceptos tácticos para que el Dépor cambie definitivamente la dinámica.
Puerta abierta
La afición se convertirá en la gran protagonista de la semana. Para empezar, está citada mañana por la tarde para acompañar el trabajo de sus futbolistas en Riazor. El Dépor desea sentirse más cerca que nunca de sus seguidores, por lo que los técnicos han planificado una sesión en el estadio. La puerta estará abierta para que la hinchada pueda acompañar a sus ídolos, cuando quedarán poco más de 72 horas para que los focos se enciendan y el balón comience a rodar.
Es el momento de las sensaciones. El entrenador de Castrofeito mimará el aspecto psicológico de una plantilla que llega al derbi contra el Celta con un empate como única noticia positiva en los dos últimos meses. A fuerza de perder finales por la permanencia y dejarse puntos que puede echar en falta, el Dépor aspira a reforzar su endeble moral con el triunfo más dulce de la competición: frente al eterno rival.
El refuerzo moral que pueden suponer los tres puntos valdrían para afrontar con otros argumentos los siguientes partidos. Pero antes toca cambiar el chip para el derbi.