En el fútbol, el conformismo lo confunden con la bondad, peligrosa equivocación dado que el genio (ausencia visible en una persona bondadosa) es más que necesario en ese deporte que tanto apasiona. De esto hablé ayer largo y tendido con el paisano, sobre «La eterna satisfacción de Oltra», por el lado conformista. Y la preocupación, aunque se disimule, da vueltas y más vueltas en la cabeza de muchos seguidores de este Deportivo del que celebramos el empate de San Mamés, esperando que traiga una recuperación y se confirme frente al Betis, próximo visitante de Riazor, campo en el que si el equipo coruñés no mejora la suma de puntos, las campanas podrían terminar con sonido fúnebre. El promedio de puntos en 13 jornadas, así lo amenaza, y muy seriamente. ¿Qué otros tres equipos aparecen por debajo ocupando los puestos de descenso?. No sirve de garantía dado el riesgo con el que viene conviviendo el Dépor. Así, de claro, y dicho muy a tiempo.
José Luis Oltra habla de esa manera que tienen de hacerlo los técnicos de fútbol quienes no dicen sí, pero tampoco niegan. El técnico confía, pero también exige diciendo que el equipo está obligado a dar un paso al frente para ofrecer un balance favorable, superando esos números que luce (?) en la clasificación.
Atentos al Betis, porque la Copa no es el objetivo.