Los árbitros de hoy se exceden

TORRE DE MARATHÓN

Tengo la impresión de que los árbitros de fútbol se exceden aplicando la ley que ellos llevan a extremos exagerados. No viene al caso mencionar nombres, pero a partir de los años 50 mantuve buena amistad con destacados árbitros españoles, incluso con los que hicieron al Deportivo víctima de más de alguna faena y, cuando finalizado el partido reclamaba, me encontraba siempre con la misma respuesta: «No te enfades, en la próxima ocasión, ya veras?», en tono de confianza.

Desde entonces cambiaron mucho las cosas, y creo que los árbitros también en su forma de actuar. Diría que ahora se muestran autoritarios en exceso, dando la impresión de que persiguen al jugador, lo que no es exacto pero tal es lo que parece. No digamos nada de las severidad con los entrenadores. Cuando iban ocho jornadas de esta Liga, creo recordar que ya habían sido suspendidos otros tantos entrenadores.

En el Athletic-Deportivo (1-1) del domingo en San Mamés, el árbitro sacó ¡siete tarjetas!, en un partido pleno de corrección. En el Atlético de Madrid-Sevilla (4-0) el árbitro Iglesias Villanueva, gallego, expulsó a tres jugadores y mostró tarjetas a otros dos en un partido que las crónicas calificaron de trámite. Como dijo el domingo un periodista madrileño, «hay que poner en marcha la nevera para enfriar a algunos árbitros?»