El Deportivo de La Coruña empata ante el Getafe en un partido vertiginoso

TORRE DE MARATHÓN

MANUEL MARRAS

El equipo coruñés se adelanta con gol de Riki pero no pudo ganar tras un encuentro jugado a gran ritmo

02 sep 2012 . Actualizado a las 10:35 h.

El Deportivo de La Coruña sumó su segundo empate consecutivo ante el Getafe (1-1) en un partido jugado a velocidad máxima y lleno de alternativas, que volvió a dejar claras las potencialidades ofensivas del equipo coruñés y que le tuvo como dominador en el segundo tiempo, antes de que las fuerzas le abandonasen y se espesara su fútbol. Riki, en momento de juego que no se le recuerda, adelantó a los de José Luis Oltra, que tuvieron al Getafe a punto de la rendición mediada la segunda mitad, pero que no remataron la faena y firmaron las tablas con un rival también extenuado.

Pocos equipos más honestos y consecuentes que este Deportivo. Con sus virtudes y también sus defectos. Expone y se expone. Sus partidos pasan como un suspiro porque hay llegadas en un lado y otro. En el balance de pros y contras estarán la mayor parte de los resultados de este Dépor que vive en el vértigo. El camino será más fácil si sus delanteros aciertan, y Riki parece por la labor. En un estado de forma magnífico, quizás el mejor de su ya largo periplo coruñés, el delantero madrileño adelantó al Dépor con un potente disparo y siempre ofreció salidas a su equipo. Junto a él, un hiperactivo Pizzi le auxilió aunque cometió errores que en este Dépor suponen una ocasión en contra, perdiendo balones en zona peligrosa. Valerón aportó sus chispas de talento, y Bruno Gama y Abel Aguilar se animaron en 20 minutos de frenético correcalles.

Marcó el Dépor en una jugada de estrategia, un aspecto en el que hubo arduo trabajo este verano en Abegondo. Pero el Getafe nunca se vio fuera del partido. Su trío de mediapuntas, Barrada, Lafita y Pedro León, bailaban entre líneas y Colunga fue un átomo difícil de controlar para Marchena y Aythami. El central canario estuvo atento en dos jugadas para llegar oportuno al cruce en el último segundo. Xavi Torres rozó el gol poco antes de que lo encontrara Barrada, un jugador de clase y ya con cierta jerarquía pese a su juventud. Arrastró a los centrales Colunga y Barrada se coló hasta el fondo para definir ante Aranzubía. Aprovechó el Getafe que la zaga coruñesa se adelantgaba y se exponía a estos envites, al igual que por el costado de Evaldo, con el que Pedro León tuvo su ocasión de lucirse y de pedir un penalti al filo del descanso.