Las marcas del traje de baño están de moda

Redacción LA VOZ

TENDENCIAS

Parece que las zonas blancas tapadas por el bañador o el bikini ganan terreno al moreno

14 jul 2014 . Actualizado a las 16:49 h.

Con el buen tiempo entrando y saliendo por las ventanas, la piel blanca es ya un mal recuerdo de un largo e intenso invierno. Durante esos primeros días de calor, escondemos las piernas a base de pantalones o faldas largas para evitar miradas acusatorias por no tener tiempo suficiente para ir a la playa o por no poseer la capacidad innata de coger color con solo decir ya. Pero, una vez llegado julio, ya no hay excusas que valgan, bueno, en realidad siempre hay hueco para apelar al mal tiempo. Según pasan las semanas y las jornadas de playa ya no se cuentan con los dedos de una mano, la preocupación cambia, manteniendo, eso sí, la tez blanca como factor común. Ahora lo que preocupa son las dichosas marcas del traje de baño. Si primero fue el debate de autobronceadores sí o no, con partidarios y detractores a favor del naranja, esta temporada es la hora de la disputa por las marcas blancas, tanto en mujeres como en hombres.

Para muchos, estos restos blancos en la piel son un verdadero dolor de cabeza porque estropean su cuidado bronceado y son auténticos gritos de aberraciones vivientes que consideran antiestéticos por encima de todo. Que si el bikini de turno nos ha dejado demasiadas marcas en el cuello y en el escote, que si el tamaño de la parte de abajo cambia y las marcas se pasean según el día por las piernas... Y es que los apasionados del deporte del moreno son fáciles de identificar en los arenales. Sus posturas en la toalla para que ninguna zona quede tapada y sus remangamientos al estilo Cristiano Ronaldo o sus desabrochamientos selectivos de partes del traje de baño serán la prueba más visible de esta afición. Ellos siempre dirán no a las marcas, y las mujeres en este bando rechazarán hasta el infinito y más allá la posibilidad de usar un bañador. ¿La razón? A pesar de que son el último grito en tendencias de baño, para ellas tapan demasiado: la barriga se queda demasiado blanca. Sin embargo, muchas están cayendo en ellos, de forma anecdótica para un par de horas, por sus escotes palabras de honor.

En cambio, para muchos otros, las marcas del traje de baño son su medalla. Primero fueron las revistas y las alfombras rojas las que mostraron que hay que reinvidicarlas porque sí y porque además, el contraste entre blanco y moreno, realza al dar un volumen inexiste a la piel. Poco tardaron en sumar adeptos en todas esas personas que por falta de tiempo van poco a playa y estos restos blancos funcionan como contraste con su bronceado rápido y veloz. Pero no son los únicos. En este montón hay que añadir a esa gente de piel nívea que se sentirán honradas por pasar de un blanco nieve a un blanco roto y, con suerte, a un blanco leche manchada de café. A ellos y ellas, las marcas les gustan y las lucen con orgullo y satisfacción. Para las mujeres de este grupo, los bikinis cuantos más complicados mejor y el regreso del bañador ha sido, seguramente, por petición expresa de ellas ya que así ganan en seguridad, realza la figura, disimula los defectos, evoca recuerdos de los años 20 y 30 e impone un cierto aire pin up al que es difícil decir que no.

Con el debate ya en la calle gracias a desfiles, alfombras rojas y revistas de moda, lo único claro y en el que casi todo el mundo coincide es que el bando femenino ha ganado en posibilidades a la hora de elegir ropa para ir a la playa. Para uno y otro bando en el grupo de mujeres, El Corte Inglés cuenta con todas las versiones de trajes de baño -con descuentos de hasta el 60 %- habidas y por haber.