La fiebre del «running»

La Voz REDACCIÓN

TENDENCIAS

Running

Correr se ha convertido en el nuevo deporte de moda: asequible y no muy sacrificado, multiplica sus adeptos en una época en la que mantenerse en forma es casi un lujo. Prescindiendo de matriculaciones en el gimnasio, equípate económicamente para alcanzar tus metas

27 sep 2013 . Actualizado a las 17:39 h.

¿Por qué, de repente, todo el mundo sale a correr, madruga estoicamente, se calza unas ultramodernas zapatillas con cinco cámaras de aire diferentes, bordea la ciudad trotando cuando cae la noche y se apunta a todos y cada uno de los maratones convocados en, al menos, cincuenta kilómetros a la redonda? La fiebre del running se ha adueñado del ciudadano medio y se ha extendido con especial fuerza durante este último año entre el género femenino, manteniendo al mismo tiempo la devoción constante que siempre ha despertado en el bando masculino. Asequible y no excesivamente sacrificado, correr se ha convertido en el deporte estrella de la segunda década del siglo XXI, en el ejercicio físico de la crisis, en la manera de manterse en forma más recurrida y rentable hoy en día. No es difícil de entender. Libera a quien lo practica de la carga de rascarse los bolsillos cada mes para pagar la matrícula de algún gimnasio, exigiéndole, únicamente, una inversión económica inicial destinada al equipamiento. Si, además, se hace inteligentemente, escogiendo las prendas y el calzado más rentables y adecuados, el running se postula actualmente como el entrenamiento con mayor número de ventajas.

A la satisfacción personal que otorga batir récords personales, a lo económico que resulta ejercitar las piernas saliendo un rato a correr y al factor solidario que respalda a un considerable número de carreras, planea sobre el running una adictiva cultura estética cuya sombra ya se está alargando hasta las calles e incluso hasta las pasarelas. La moda deportiva ya se ha adueñado de un pedazo del pastel en las últimas colecciones de diseñadores y firmas textiles. Pero, más allá del hecho de presumir, de sumarse a las últimas tendencias sport y lifestyle, de pasear nuestros propósitos saludable por la ciudad, si lo que queremos es quemar calorías y cumplir nuestros objetivos, es importante escoger con buen ojo nuestro equipamiento. La mejor forma de hacerlo, en El Corte Inglés.

Cómo empezar a correr

Puede que nunca te hayas atrevido a dar el primer paso en serio o quizá cuando lo hiciste no respetaste la progresión correcta. A lo mejor estuviste en forma en otro tiempo y ahora la has perdido completamente. Sea como sea, nunca es tarde para iniciarse en el running, pero hay que hacerlo de la forma correcta para que se convierta en un hábito que conserves para siempre y no abandones en un par de meses. La clave es la progresividad y aprender a distribuir las cargas gradualmente para darle tiempo a tus músculos, articulaciones y sistema cardiorrespiratorio a adaptarse sin estrés. Conseguirlo es tan sencillo como alternar trote con caminar. Los expertos lo llaman «cacos», (CAminar-COrrer), y es una técnica utilizada incluso por corredores avanzados en distancias largas cuando se fatigan en exceso.

Empieza la primera semana repitiendo cuatro veces la secuencia de tres minutos corriendo más uno caminando cada día que salgas. Intenta hacerlo tres días por semana, o día sí día no. Si tu forma física es muy baja o tienes sobrepeso, el día de descanso tras cada día de entrenamiento te ayudará a regenerarte más rápido y a progresar. Aumenta los minutos cada semana poco a poco y en mes y medio estarás corriendo 15 minutos sin parar. Continúa otras 12 semanas más y llegarás a correr media hora seguida. Asiscs, Adidas, Reebook, y Nike ponen a tu disposición distintos modelos de zapatillas para que tus propósitos resulten más sencillos.

El equipamiento del running evoluciona también hacia guantes, nutrición deportiva, relojes y dispositivos para monitorizar nuestras pulsaciones, respiración y kilómetros recorridos. Su cultura se hace cada día más social hasta convertirse, para muchos, en un imprescindible a diario e incluso en una forma de vida.