El personaje de Hugo Pratt protagoniza una línea de ropa de la firma ourensana La iniciativa alimenta la fructífera relación que mantienen la moda y las viñetas
28 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?orto Maltés vestirá moda gallega. Adolfo Domínguez (AD) ha adquirido los derechos para reproducir e interpretar la singular imagen del personaje creado en 1967 por el dibujante italiano Hugo Pratt, que este verano saltará a la calle gracias a las camisetas diseñadas por el ourensano bajo la inspiración del marino más enigmático del siglo XX. El personaje aparece en camisetas de la línea U de mujer, hombre y niño, unas veces de manera muy explícita y otras más sugerido. «A través de Corto Maltés -explican desde la firma de moda- Hugo Pratt recorre y se pierde en todos los conflictos que cruzan la primera mitad del siglo XX. Pirata con mirada de hielo; patillas agrestes; aro en la oreja; gorra ladeada; su vestuario fue el de un vagabundo; el viento y el mar fueron sus límites». Un retrato que encaja con la filosofía de una colección que pretende enlazar con ese espíritu aventurero y con esa estética que caracterizan a Corto. «Conoce a aventureros -añaden en este sentido desde AD-, tiranos reales, de Stalin a Rasputín, escritores, Jack London, John Reed o Herman Hesse, personas que con sus utopías desgarraron nuestra historia». Al diseñador le interesa también destacar el fin del maltés y los motivos que adujo Pratt para acabar con él: «En un mundo donde todo es electrónico, todo se encuentra calculado e industrializado no hay lugar para un tipo como Corto Maltés». En la imaginación de su creador, Corto Maltés nació el 10 de julio de 1887 en La Valeta (Malta). Hijo de un marino británico procedente de Cornualles y de una gitana nacida en Sevilla, vivió buena parte de su infancia en Córdoba. Su vinculación con España explica en parte la decisión de Adolfo Domínguez de utilizar este personaje como hilo argumental de una colección que por vez primera vincula al diseñador ourensano con el mundo del cómic. Primer contacto Con Domínguez, Corto salta al textil, pero su primer contacto con el mundo tuvo lugar en 1967 cuando el dibujante veneciano empezó a publicar las aventuras de este pirata guapo y escéptico que, tras casi cuatro décadas de verse involucrado en los principales acontecimientos históricos del primer cuarto del siglo XX, desapareció en la Guerra Civil española. Entre La balada del mar salado (1967), en donde se presenta al maltés, tras ser recogido del agua por su amigo Rasputín, y Mu (1988), Hugo Pratt hace evolucionar a uno de los personajes más influyentes del mundo del cómic, heredero de los clásicos aventureros, de la buena literatura de piratas y de los personajes que acaban siendo una excusa para contar la realidad en la que se mueve su creador y el mundo en el que éste vive. Otras iniciativas La iniciativa de Adolfo Domínguez enlaza con la de otras firmas de moda que han buscado en el cómic la inspiración. En Galicia, el grupo Inditex comercializa ropa en la que aparecen estampados personajes tan reconocibles como Supermán, Spiderman e incluso la Mafalda del argentino Quino. Y dentro de la línea de ropa interior Oysho, han recurrido al tirón de Blancanieves, los protagonistas de Barrio Sésamo e incluso El principito .