Esta mujer pesa 75 kilos, pero ha desfilado con Gaultier

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Diseñadores de primera línea empiezan a reivindicar a la «mujer real» Crystal Renn, de la agencia Ford, fue la revelación de la semana de Milán.

02 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Se llama Crystal Renn, tiene 19 años y es una de las estrellas de la prestigiosa agencia de modelos Ford, la misma que representó a Twiggy o Rachel Hunter. Tras este enunciado, la imaginación dibuja el perfil de una mujer lánguida y esquelética, el habitual en las maniquíes que se suben a las pasarelas, cuya extrema delgadez les permite embutirse en tallas 34, como acaba de suceder en Cibeles. En realidad, esta estadounidense pesa 72 kilos, tiene el armario repleto de pantalones de la talla 44 y pasea sus rollizos 72 kilos por los certámenes de moda más exclusivos, incluida la semana de la moda de Milán. En Italia, Renn se puso modelos de la firma Elena Miró, especializada en tallas especiales, y se convirtió en la revelación del certamen. Pocos días antes, había recibido la alternativa de la mano de Jean Paul Gaultier, que, al elegirla para cerrar su desfile de París, les hizo un guiño a los millones de «mujeres reales» que Elena Miró invoca desde hace tiempo y cuyas complexiones tienen más que ver con la de la frescachona Crystal que con la de la escuálida Carmen Kaas, la estrella en Madrid. «Mis curvas no son un problema», ha declarado esta exuberante modelo. La prueba es que antes de llegar a Milán y París se había asomado a las portadas de las principales revistas de moda del mundo, incluido el Vogue americano. Su historia tiene, además, moraleja. Crystal Renn se convirtió en modelo a los 14 años, después de perder un tercio de su peso corporal y someterse a un brutal régimen de adelgazamiento que le provocó graves problemas de salud. «Llevaba cuatro meses sin probar bocado y mis agentes me espetaron: ??Deberías ponerte a dieta??. Les dije si me estaban tomando el pelo». La joven fue entonces contratada por la agencia Ford que decidió incluirla en su listado de modelos para tallas especiales, una consideración que hasta hace poco parecía un estigma, pero que desde hace unos meses empieza a ser tenida en cuenta por diseñadores y revistas.