El efecto placebo

Beatriz Pallas ENCADENADOS

TELEVISIÓN

Las tardes de TVE se han vuelto territorio vetado para hipocondríacos. Ahí donde muchos encuentran el efecto placebo que proporciona el relato explícito de los males propios y ajenos empieza el padecimiento de quienes hacen suyos los síntomas iniciales de cualquier enfermedad. Saber o no saber, esa es la cuestión. Para los que optan por lo primero, La 1 consagra sus tardes a dos programas de salud que combinan ficción y espectáculo para intentar cumplir con un servicio público de divulgación sanitaria.

Después de las telenovelas de Acacias 38 y Seis hermanas, arranca cada tarde Centro médico, una ficción que atiza las brasas de la nostalgia por el atractivo doctor Ross de Urgencias y el irreverente doctor House. Esta serie y aquellas pertenecen a mundos paralelos. Aquí, actores impostados recrean casos reales con profusión de detalles y adoctrinan en la prevención y los hábitos saludables.

A continuación arranca Esto es vida, un magacín que intenta ser al mismo tiempo ameno y útil en la divulgación sanitaria, como una versión moderna de aquel mítico y longevo Más vale prevenir que acunó a la generación de la EGB.

Ni uno ni otro han cautivado de momento al público ni han logrado librar a las tardes de La 1 de su necesidad de respiración asistida.