Dos aspirantes gallegos quieren ser «Un príncipe para Laura»

Un empresario de Verín supervisará a los pretendientes de su hijastra

Laura

Redacción / La Voz

La sangre azul y los ligues freakies vuelven esta noche a Cuatro con la segunda edición de Un príncipe para... La princesa esta vez es Laura Parejo, una Cenicienta mallorquina de 21 años, estudiante de Educación Infantil fugada de un internado y que hasta ahora no ha tenido suerte en el amor. Algo que espera remediar para poder formar una familia y tener hasta ocho hijos con alguno de los 24 pretendientes que aspiran a conquistar su corazón y dar espectáculo en televisión.

La sustituta de Corina tiene un amplio abanico donde elegir. En su catálogo de aspirantes hay un rockero, un heavy romántico, un supuesto primo de Paris Hilton, un adicto a los rayos UVA, un encantador de serpientes, un dandy ruso, un coplero virginal, un «profesional de las almendras garrapiñadas», un devoto de Manolo Escobar y un bailaor que asegura que sin espuma de pelo no es persona.

Todos ellos están divididos en cuatro equipos: guapos, únicos, simpáticos y nerds. En el de los guapos, figura el estudiante coruñés de INEF y profesor de surf Pablo Maciñeira, que se presenta así ante su princesa: «Para mí el amor es... como una ola de surf, una ola larga; debe tener 1,5 metros de tamaño y el agua estar a 30 grados».

En el equipo de los nerds, está el ferrolano Daniel Iglesias, que se considera un «marinero militar y un caballero jedi». Director de cine frustrado, asegura que nunca ha tenido novia porque las chicas son muy superficiales y solo valoran las apariencias. «Si las chicas no se fijaran solo en el físico descubrirían que soy lo más», dice sin reparo. Se define a sí mismo como un cinéfilo 100 % y piensa que las tres películas más románticas de la historia son «Titanic, Titanic y Titanic».

Entre todos, la princesa buscará a un compañero que le haga reír y que «tenga valores muy claros». Tendrá que contar para ello con la aquiescencia del rey, papel que en este caso ejercerá su padrastro, el empresario verinés Herminio Gil, cofundador de compañías como Air Europa y Air Madrid y actual propietario de la cadena de alimentación Pazo do Carregal. «No quiero que se acerque a Laura ningún cutre; odio a los cutres», dice este asesor implacable que asegura no haber visto jamás a su hijastra «con nadie que merezca la pena». A lo largo de la temporada, conocerá a todos los pretendientes y tendrá la capacidad de eliminar a alguno de ellos.

Otra de las asesoras de Laura será Sira, su doncella y «segunda madre», que vive la vida amorosa de la joven como si de una telenovela se tratase.

La princesa afirma que no es la fama televisiva lo que busca, al estilo de su predecesora Corina Randazzo, hoy concursante de ¡Mira quién baila! en TVE. «No iré a Supervivientes ni a Mujeres y hombres y viceversa», garantiza, aunque sí confía en hacerse hueco como actriz.

Luján Argüelles vuelve a ser la presentadora del que, en su primera edición, fue uno de los programas más vistos del año en Cuatro y más comentados en las redes sociales gracias a los montajes malvados y satíricos que sacan punta a los aspectos más hilarantes de los concursantes y que convierten a este reality en un programa de humor.

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