Esta semana he estado inmersa en la grabación de unas promociones, ya saben, la forma que tienen las cadenas de dar a conocer sus programas y las caras que forman parte de ellos. Pero últimamente las promociones están adquiriendo otra función, la de contrapromocionar, una variante de la contraprogramación cuya víctima es también el espectador. Porque lo que al principio podía parecer entretenido, ver a Telecinco animar al televidente a «dejar la tristeza», asistir a la respuesta de Antena 3 con «pone» y comprobar cómo Mediaset dejaba cao al contrincante con «el dato pone lo que pone», este juego de promos empieza a cansar. La última de la cadena de Planeta es impecable, divertida, fresca, desenfadada, solo tiene un fallo, que parece concebida para picar a la cadena rival con su «aquí entretenemos así», en vez de para gustar a su público. La prueba es que Telecinco no ha tardado en contestar, anunciando la visita a La noria de la que fue imagen de Antena 3, María Patiño, con el mismo lema. Me recuerda a esas personas que se apresuran a decir «te quiero» a alguien solo para fastidiar al ex que escucha. Ese «te quiero» pierde todo valor. Sin embargo, tengo un amigo que cree que este rifirrafe apasiona al espectador, como si asistiera a un Madrid-Barça. Pues que no nos metan más goles.